El Palacio de Miraflores abrió sus puertas para celebrar la tradicional cena navideña, un evento presidido por el mandatario nacional, Nicolás Maduro, quien aprovechó la festividad para enviar un mensaje de unión y esperanza a toda la nación.
Durante el brindis y la cena, Maduro centró su discurso en la espiritualidad que rodea el nacimiento de Jesucristo. Siguiendo la arraigada tradición venezolana, el jefe de Estado elevó una plegaria especial para el futuro del país.
«Tradicionalmente le pido al Niño Jesús paz y prosperidad perpetua al pueblo noble de Venezuela», expresó el mandatario en el marco de la celebración de la natividad.
Maduro describió la jornada como una «noche especial» dedicada a recordar el nacimiento de quien «trajo la redención a la humanidad, nuestro Señor Jesucristo».
El evento se caracterizó por una amplia convocatoria que incluyó a diversos sectores de la vida pública y social de Venezuela. El presidente destacó que el Palacio de Miraflores es «su casa», al dar la bienvenida a autoridades del Estado, beneficiarios de las misiones sociales, adultos mayores, jóvenes, representantes culturales, científicos y mujeres de la Gran Misión Venezuela Mujer.



