Estados Unidos ha ordenado el despliegue de 10 aviones de combate F-35 en un aeródromo de Puerto Rico para realizar operaciones contra los cárteles de la droga, según informaron dos fuentes informadas al respecto, en una medida que probablemente exacerbará aún más las tensiones en la región.
Estos cazas avanzados se sumarán a la ya numerosa presencia militar estadounidense en el sur del Caribe, mientras el presidente Donald Trump cumple su promesa de campaña de reprimir a los grupos a los que culpa de introducir drogas en Estados Unidos.
El suceso del viernes se produce tres días después de que fuerzas estadounidenses atacaran un barco que, según Trump, transportaba «cantidades masivas de drogas» procedentes de Venezuela, causando la muerte de 11 personas. El ataque pareció sentar las bases para una campaña militar sostenida en Latinoamérica.
Las fuentes, que hablaron bajo condición de anonimato, indicaron que los 10 aviones de combate están siendo enviados para realizar operaciones contra organizaciones narcoterroristas designadas que operan en el sur del Caribe. Se espera que los aviones lleguen a la zona a finales de la próxima semana, indicaron.
Reuters



