Las denuncias por presuntos casos de acoso sexual vuelven a ser noticia en Hollywood. Kevin Costner enfrenta una acusación de la actriz Devyn LaBella, doble de riesgo, argumentando que habría sido obligada a participar en una escena de violación no guionada, no consensuada y dirigida por el propio actor durante el rodaje de la secuela de Horizon, dos años atrás.
La denuncia, presentada el 27 de mayo en el Tribunal Superior del Condado de Los Ángeles y a la que tuvo acceso la revista People, detalla un presunto episodio de abuso ocurrido a principios de mayo de 2023, cuando, según la denunciante, fue instada a participar de una grabación no pactada.
LaBella, contratada para realizar acrobacias y reemplazar a la actriz Ella Hunt durante las escenas de acción, relata que, tras semanas de rodaje sin inconvenientes, fue informada de que debía intervenir en una primera escena de violación “íntima, agresiva y dentro del guion” entre el personaje de Hunt, Juliette, y el de Douglas Smith, Sig. Esta escena se filmó el 1ro de mayo y, de acuerdo con la demanda, se llevó a cabo según lo previsto, con medidas de seguridad y consentimiento informado.
Sin embargo, la artista explica a continuación que, al día siguiente, sin aviso ni preparación, Kevin Costner añadió una escena no programada en la que Roger Ivens, quien no figura como acusado en la causa, debía abalanzarse sobre el personaje de Hunt y levantarle violentamente la falda. Después de que la actriz principal supuestamente se negara a realizar la escena y abandonara el set, Costner habría pedido a LaBella que la reemplazara. Según ella, lo hizo sin consentimiento, sin saber que la actriz principal se había negado a actuar y sin la presencia de coordinadores de intimidad o especialistas en acrobacias.
La intérprete aseguró que la escena fue grabada en un set abierto, sin llamados de “¡acción!” ni “¡corten!”, dejándola “expuesta, desprotegida y profundamente traicionada por un sistema que prometía seguridad y profesionalidad”. LaBella insistió en su demanda en que nunca dio su consentimiento para la supuesta escena improvisada, que era muy diferente de la escena planeada, coreografiada y guionada que se filmó el día anterior. Tras el incidente, LaBella se retiró por unos días y, al volver, describió que padeció un ambiente hostil y dijo que le habrían pedido que permaneciera sola en su motorhome y que no regresara al rodaje, mientras otros supuestamente “excusaban” a Costner.
La denuncia señala que el Sindicato de Actores no permite “solicitudes de última hora de desnudez ni sexo simulado”, y que los productores deben avisar con 48 horas de antelación y obtener el permiso del intérprete para cualquier cambio en las escenas íntimas. El contrato de Hunt también le exigía contar con un “coordinador para todas las escenas íntimas”.



