Una botella de sangría fue la manzana de la discordia en el asesinato de un venezolano en Quito

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Un joven venezolano resultó apuñalado por su concuñado, cuando ambos se encontraban ingiriendo licor, según medios ecuatorianos, ambos hombres estaban peleando por una botella de sangría.

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Según el informe de familiares del ahora occiso, el joven tenía como residencia en la zona de barrio Sucre, en San Cristóbal, estado Táchira y se había visto en la necesidad de emigrar a Quito, Ecuador en busca de mejores condiciones de vida.

La víctima, identificada como Bryan Ramírez, recibió una puñalada en la espalda y, pese a ser trasladado a un centro asistencial con la urgencia del caso, los médicos manifestaron que su estado era sumamente crítico y prácticamente no había nada que hacer por salvar su vida.

Ángely Barboza, pareja de Bryan, dijo que los hechos ocurrieron en horas de la noche del martes 14 de diciembre, cuando Bryan y un concuñado, conocido como Kike, se reunieron en el Night Club del Norte, donde este trabajaba, con el propósito de tomarse unas cervezas, ya que no estaba de servicio.

Los dos hombres eran amigos y se tomaron algunas cervezas sin problemas, en medio de una gran armonía, hasta que decidieron ir a la casa del concuñado para seguir con la velada. Fue en ese lugar donde ocurrió la tragedia.

Funcionarios policiales que tienen a su cargo las investigaciones dicen que todo ocurrió en medio de una disputa por una botella de sangría, cuando Kike, tras una fuerte discusión, sacó un arma blanca y atacó a su pariente, propinándole una puñalada en la parte izquierda de la espalda, que fue la causa de su muerte. La riña ocurrió a eso de la una de la madrugada del miércoles, y el agresor aprovechó la confusión generada por la trifulca para escapar.

Ángely dice que no se explica cómo sucedió un hecho de tal violencia, sobre todo porque los dos hombres eran muy amigos y se la llevaban bien. “Solo fue cuestión de los tragos, una locura del momento. No tenían problemas”, explica.

Kike estaba solo en Ecuador, puesto que su pareja había viajado a San Cristóbal con la finalidad de pasar algunos días con sus familiares. Nadie sabe su paradero, pues desapareció antes que llegara la policía al lugar de los hechos, en la avenida Las Américas, en Quito.

El sospechoso se fugó y nadie sabe nada de su paradero, según la mujer. Ni siquiera su hermana, que en el momento del crimen estaba de viaje en Táchira, Venezuela, con otros familiares, tiene noticias sobre él.

La policía ecuatoriana cree que Kike intentará salir del país y trasladarse a territorio venezolano, y en ese sentido ha alertado a los pasos fronterizos, con un informe sobre las características del sospechoso.

En barrio Sucre, la inesperada muerte de Bryan Ramírez fue recibida con conmoción, ya que era una persona conocida por sus años habitando en la zona. Sus familiares realizaban las gestiones para traer el cadáver y darle cristiana sepultura en San Cristóbal, relata La Nación.

Cactus24 (20-12-2021)

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