Venezuela y Uruguay empataron sin goles en Caracas

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Venezuela y Uruguay se repartieron los puntos en un partido gris en le que nadie hizo méritos suficientes para ganar y donde el VAR volvió a ser protagonista. El videoarbitraje, que tanto perjudicó a los celestes en el último partido, mostró esta vez todas sus virtudes y, de paso, echó una mano al árbitro anulando un gol a la Vinotinto que él sí había dado por bueno.

Blom

 

A decir verdad, sólo la tecnología cayó en la cuenta del engaño. Lo celebró con normalidad Josef Martínez mientras Giménez y Godín se repartían entre ellos la culpa. No vio nada punible el árbitro y nadie protestó nada. En el césped tardaron en darse cuenta de lo ocurrido lo que tardaron en avisar por el pinganillo.

Esa acción fue un oasis en una primera parte soporífera. Así fue porque Uruguay salió al campo con mucha parsimonia. Demasiada. Mandaba con el balón ante una Venezuela agazapada, pero no tenía ni la precisión ni el ritmo suficiente para poner en apuros a su rival.

Tanto es así, que la Vinotinto acabó por convencerse de que no era tan inferior a su rival como se pensaba al salir de los vestuarios. De ahí que el partido se fuera inclinando hacia el lado local según pasaban los minutos. Para cuando llegó el gol anulado, ya andaba del todo equilibrado.

El descanso apenas cambió el panorama. Poco, muy poco de la celeste, que vivía casi exclusivamente del balón parado. Sólo así, gracias al buen pie de Suárez y la amenaza de Giménez y Godín generaba cierta inquietud a Venezuela.
 

El equipo de Peseiro vivió instalado en la tranquilidad hasta que en los minutos finales desaparecieron las rigideces fruto del cansancio. Y ahí sí aparecieron las ocasiones. Una de Suárez, otra de Giménez y una aún más clara de Viña hicieron pensar en una victoria celeste. Pero no llegó y la parada final de Muslera quizá les hizo dar por bueno un punto que a priori sabía a muy poco.

 

Cactus24 09-06-21

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