Venezolano retornado: “Hay que darle la vuelta a la situación, no podemos dejar que lo negativo nos arrope”

David Padrón y su esposa Ariannys Hernández un buen día decidieron salir de Venezuela para cumplir un sueño: mejorar su calidad de vida y la de su familia ante lo devastadora que lucía la situación económica en su tierra natal.

El tiempo y su enseñanza, al menos para ellos fue implacable, tras dos años en Perú, se dieron cuenta que no tenían nada, que la búsqueda de una vida mejor era infructuosa con el agravante de que en casi todos los empleos que lograban obtener eran explotados y mal pagados. Aun así lograron reunir con mucho esfuerzo dinero para pasajes y ya en septiembre del año 2019 aterrizaron en Barquisimeto, estado Lara, de donde son oriundos, para así formar parte de la larga lista de profesionales que dejaron a un lado su vocación para cumplir con nuevos retos.

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Emocionado, David nos dice “Fue una decisión bastante radical porque tuve una discusión con la jefa donde trabajaba porque no me quería pagar y estaba angustiado porque tenía muchos gastos que realizar, desde la comida hasta los servicios”.

Nos confiesa que tres meses sin recibir pago lo hicieron tomar esta decisión, cuya raíz fue su bebé de cuatro meses, a quien vio nacer luego de viajar entre Venezuela y Perú. Su deseo era construir su hogar en el país sureño pero no lo logró.

Padrón es un joven con muchas ganar de hacerle frente a la vida y aunque sabía que Venezuela significaba luchar contra todo pronóstico porque, allí como nos dice, parecen estar reunidos todos los problemas del mundo, cree que tomó la mejor decisión.

 “De las cosas malas uno tiene que sacar lo bueno, darle la vuelta a todo y eso hicimos. La migración nos enseñó a ser más fuertes”. Regresar a Venezuela y comenzar a trabajar nuevamente de periodista no estaba planteado para David: “Al llegar aquí afortunadamente recibí muchas ofertas de empleo pero yo tenía claro que sobrevivir con un sueldo no es posible”. Así que con el apoyo de su mamá decidió montar un negocio de comida rápida y tenía claro que tenía que innovar.

Este profesional de la comunicación analizó el mercado y se dio cuenta de que en Barquisimeto no había mucha venta de cachapas, tampoco suficiente dinero para alquilar un local. Aun así, se arriesgó e invirtió los ahorros con los que contaba para su emprendimiento “La cachapita food” en la Carrera 15 con calle 55A Barquisimeto. Síguelos en Instagram como https://www.instagram.com/lacachapitafood/

 

 

 

 

 

 

Por Yasmin Velasco

CACTUS24 10-07-20