Hacerte un tatuaje no debe conllevar ningún riesgo. Salvo contar con una posible cicatrización lenta o una infección leve, son riesgos muy fuera de lo común si se toman las precauciones debidas antes y después de realizarse el tatuaje, sin embargo hay algunas afecciones que requieren autorización o consulta médica y otras en las que no es aconsejable ponerte en manos de un tatuador.

Afecciones que requieren consulta médica antes de realizar un tatuaje:

-Diabetes

-Hemofilia

-Cardiopatías

-Portadores VIH

-Hepatitis B y C

-Inmunodeprimidos

Afecciones en las que se recomienda No realizar tatuajes

-Si la persona se está sometiendo a un tratamiento de quimioterapia

-Tras una intervención quirúrgica

-Infecciones producidas por bacterias, hongos o virus

-Cicatrices alteradas

-Verrugas

-Cáncer de piel

-Melanomas

-Angiomas engrosados

-Déficit inmunológico

-Úlceras localizadas

-Urticaria

-Psoriasis

-Lunares

Con respecto a los lunares, esto se debe a que tener un tatuaje encima de un lugar puede hacer que detectar el desarrollo de un cáncer de piel sea particularmente difícil.

En general, los tatuajes nunca deben ser colocados sobre las lesiones pigmentadas. Si lo hace, nunca se deben tratar con láser.

Otra cosa que debes saber es que las pieles muy pecosas suelen presentar reacciones alérgicas en forma de enrojecimiento y que como en los lunares, pueden ocultar un lunar maligno si se inyecta tinta.

Reacciones más comunes en los tatuajes:

-A Los pigmentos en las tintas para tatuajes

Los pigmentos de las tintas son los que producen más causas de reacciones alérgicas. Algunas se presentan de inmediato, pero otras tardan en desarrollarse y transformarse en crónicas. Esas reacciones producen eczemas o granulomas.

Los eczemas son de color rojo localizados en la zona del tatuaje e inmediaciones que pueden llegar a extenderse, y presentan una piel escamosa que producen picazón y muchas molestias.

Por supuesto tienen cura a base de antihistamínicos o pomadas de uso tópico con asteroides (cuando aparece hinchazón), que deberán ser recetados y controlados por un especialista en dermatología.

Los granulomas son reacciones alérgicas más comunes a una tinta específica y que contienen unos componentes químicos que el organismo de esa persona no admite. Son difíciles de tratar y con frecuencia causan enrojecimiento, hinchazón y protuberancias en la piel.

Los queloides son una reacción cutánea que se produce en la cicatrización de un tatuaje o de un piercing. Tienen tratamiento y es aconsejable no tatuar sobre ellos, aunque hay gente que lo hace para taparlos intentando no introducir tinta sobre estos, de manera que queden camuflados si no son muy grandes.

-Reacciones por fotosensibilidad

Son reacciones posteriores al tatuaje y que se producen cuando la luz solar incide en esa zona. Aparece hinchazón, como si el tatuaje estuviera realizado en 3D y las líneas se inflaman como cicatrices. Se pueden llegar a formar ampollas y enrojecimiento.

-Reacciones fototóxicas

La reacción fototóxica se produce por la mezcla de la tinta en contacto con el sol. Es muy molesta y se muestra con quemaduras parecidas a cuando tomamos mucho el sol.

No debes olvidar nunca que los tatuajes se realizan a base de inyectar tinta en capas de la piel, por lo que es un elemento extraño que el organismo puede asimilar bien o mal, según cada individuo.

Hay tintas que llevan pigmentos orgánicos y que se pueden sustituir por otros que poseen más componentes químicos con el objeto de evitar sensibilidades o reacciones como las que te he nombrado.

De todas formas, no existen hasta la fecha tintas hipoalergénicas.

Fuente Aboutespañol

Cactus24 30-10-17