Tener sexo en el agua puede ser riesgoso

    El agua, por una u otra razón, se ha vinculado con la sexualidad. Algunos sueños eróticos suelen ubicarse en lugares acuáticos como cascadas, piscinas o jacuzzis.

    En estos escenarios, el agua se vincula con el placer y la liviandad del cuerpo, características muy atractivas desde un punto de vista erótico, pero hay ciertos riesgos que se corren si deseas hacer realidad tus fantasías.

    Tener relaciones sexuales en el agua interviene en la efectividad de algunos métodos anticonceptivos. El mayor problema es el uso del preservativo dado que el látex puede perder efectividad porque se vuelve poroso y susceptible a romperse.

    En el caso de la mujer, el uso de anticonceptivos tales como Dispositivo Intrauterino (DIU) o la píldora se puede realizar sin complicaciones.

    Incluso, se sabe que la sal de mar o el cloro de la piscina puede causar irritaciones. A pesar de que estamos en un medio líquido, dicho medio es “seco”. El flujo habitual femenino que aparece con la excitación desaparece en el agua, impidiendo la lubricación adecuada.

    El riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual o infecciones bacterianas puede aumentar. Esto ocurre porque el medio acuático incentiva la proliferación de gérmenes. Además, el medio ya puede estar contaminado.

    Cactus24 (24/01/19)