Precaución: La hepatitis C se puede transmitir a través del sexo oral

En la actualidad existen muchas dudas cuando se habla del contagio de enfermedades de trasmisión sexual. ¿Es el sexo oral un factor de riesgo?, ¿se debe tener cuidado y tomar precauciones si tu pareja tiene otros tipo de enfermedades comunes?

Blom

 

Aunque nombres como virus del VIH, sífilis o gonorrea entran dentro del imaginario común, hay enfermedades que no se tienen en cuenta debido a la desinformación. Y una de ellas es la conocida hepatitis C, una enfermedad que puede causar lesiones en el hígado, e incluso, desembocar en cirrosis.

La hepatitis C es una afección contagiosa que se transmite a través del contacto de sangre infectada y sangre sana. Aunque el riesgo de contraer la enfermedad es mucho más alto cuando se mantienen relaciones sexuales sin protección.

Cuando se practica sexo oral, sí que hay riesgo de contagiarse con hepatitis C, aunque mínimo de contraer la enfermedad.

Cuando hay una herida sangrante en la boca u en otra zona propensa a mantener contacto. Para evitar el contagio lo mejor es utilizar protección y realizar análisis mensuales de enfermedades de transmisión sexual.

Los virus de las hepatitis A, B, C, D y E pueden causar infección y posterior inflamación del hígado y pueden producir enfermedades graves, incluso cáncer de hígado o la muerte. Las personas que contraen el virus de las hepatitis A y E casi siempre se recuperan y no necesitan tratamiento.

En el caso de los virus, B, C y D, la infección se puede tornar crónica y algunos pacientes pueden morir de cáncer hígado o cirrosis, pero si la infección se detecta a tiempo puede tratarse con medicamentos.

Los virus de las hepatitis B, C y D pueden transmitirse a través de la sangre, el semen y otros líquidos corporales. Es decir, éstos pueden transmitirse al momento de tener relaciones sexuales sin protección. El virus de la hepatitis B es diez veces más infeccioso que el VIH.

No se deben compartir jeringas o cuchillas de afeitar

Los virus de la hepatitis B, C y D se pueden transmitir a través de líquidos corporales de una persona infectada a otra. Las personas que se inyectan drogas están en alto riesgo de infección, ya que a veces comparten jeringas. Para evitar el riesgo de infección, no se deben compartir cuchillas de afeitar, jeringas o instrumentos no esterilizados para hacer tatuajes o piercing.

El virus de la Hepatitis C puede permanecer en la sangre de una persona sin presentar síntomas, incluso hasta 20 años después hasta que produce inflamación y daño al hígado, lo que puede derivar en una hepatitis crónica, cirrosis o un cáncer de hígado. La buena noticia es que la hepatitis C se puede curar. Existen medicamentos efectivos que en un lapso de tres meses el paciente puede recuperarse totalmente.

Cactus24 (12-07-2019)