Manos bendecidas que cosen con amor y creatividad

Ayer 14 de octubre se celebró  el Día Mundial de la Costurera. Y  desde Cactus24 queremos homenajear el esfuerzo, la dedicación y constancia  de todas esas mujeres que hacen del hilo y la aguja su mejor alternativa, convirtiendo  este oficio en una profesión, dedicando  horas para diseñar y perfeccionar prendas de vestir para el gusto de otros, ya sea con una máquina de coser o a mano.

Un ejemplo es  Coromoto Roberti,  mejor conocida  como “Moto” entre sus familiares y amigos. Es una paraguanera que hace historia mediante su perseverancia y  su manera tan peculiar de coser, con sus propias manos   combina el arte de la imaginación y la creatividad.

Blom

 

En conversaciones con Cactus24 nos reveló su experiencia, dificultades y adversidades que le ha tocado enfrentar. A pesar de presentar una incapacidad auditiva, afirma sentirse  bendecida pues ha podido salir adelante con la ayuda de Dios.

Desde sus inicios en el mundo de la costura los ja ejercido con que amor.

La costurera manifestó que «desde muy niña descubrí que me gustaba coser. Cuando tenía 10 años empecé a hacerle ropas a mis muñecas hasta los 12.  Y en la época de 1971, siendo muy joven, hice el curso de corte y costura por 2 años  en la casa hogar  “Santa Lucia” en Punta Cardón, ahí  dictaban  varias  especializaciones como  mecanografía,  repostería. Pero fue gracias a una vecina que me vio cosiendo un vestido  y me pagó el curso, ya que para el momento no contaba con  los recursos».

«Aprendí  a hacer pantalón de dama, blusas de diferentes modelos. Todas esas prendas fueron exhibidas  el día  de la graduación. Todo lo cosía a mano porque no tenía  máquina de coser», dijo.

Confesó que siempre me le ha gustado coser  a mano, «aunque a veces se me abren muchos los dedos, pero considero que es un arte y el  trabajo tiene más valor, porque  colocas todo tu esfuerzo, creatividad, e inteligencia,  es el fruto de tu entrega. Cuando lo ves terminado sientes una gran satisfacción. Definitivamente  ese don viene del cielo».

La costurera relató que «un día sentí el impulso de hacer una cartera,  era primera vez que las hacía, me levanté y dije «yo si puedo’. Con la ayuda de Dios fue entonces cuando  le dije a mi hija, esa braga de trabajar que está sin estrenar  pásamela, porque voy hacer  una cartera, en realidad quería hacer un bolso playero». 

 

 

«En esos momentos a mi mente surgían muchas ideas.  Y no he hecho una sino varias de diferentes modelos y gustos,  hasta me atreví a hacer un monedero,  todo para reponerle a mi hija su cartera robada», detalló

«Siento como el Señor me guía y me dirige en mi talento. En las noches,  acostada, es donde en mi mente empiezo a diseñar mis creaciones, plasmándolas  primeramente en el patrón para luego llevarlas a la realidad. Y con la cuarentena también he realizado tapabocas», continuó. 

Esta mujer afirma sentirse bien ayudando al prójimo a través de lo que le gusta: «coser”. «Cuando alguien se acerca a mí y me dice arréglame  o hazme esto, es como si me estoy regalando yo misma, dando una parte de mi porque lo hago con amor y agrado. Siento que Dios me motiva», agregó.

Asimismo destaca que ha aprovechado cada talento que Dios le ha dado, entre ellos también destaca la repostería. 

Cuando la voluntad por seguir  luchando  es más fuerte que la desesperanza

“Moto” nos reveló   la terrible situación que vivió cuando ningún médico le daba esperanza de seguir adelante, solo contaba con su fe en Dios y su fuerza de voluntad.

«Un día sentí que mi vida cambió y mi mundo se derrumbó por completo cuando a los 34 años con tres niños pequeños, sufrí un accidente automovilístico,  imposibilitándome a  caminar durante mucho tiempo. El médico me dijo que no volvería a caminar ni ver, tampoco oír y que permanecería postrada en una cama sin moverme», contó.

La profesional de la aguja  manifestó: «He sido una mujer guerrera y le he puesto todas mis debilidades al Señor, gracias a él pude levantarme de esa situación y estoy de pie a pesar de que tuve que andar en  sillas de ruedas y en muletas. Aunque no logré  recuperar mi audición, considero que el Señor me la devolverá en el cielo, mis hijos y familia me hablan en el oído».

 

«Yo les aconsejo a esas personas que tienen una incapacidad, ya sea física o mental, que se ponen barreras ellos mismos para realizar sus metas creyendo que no lo pueden lograr, que busquen a Dios», puntualizó.

«Si son sordas el Señor  les dará la audición, si son ciegas ese bastón va a tener vista a través de los ojos de nuestro padre celestial, nada es imposible para él, les invito que glorifiquemos su nombre en todo momento», agregó.

Insta a seguir los sueños, a toda vez que humildemente se considera un ejemplo  a seguir:  “Si Coromoto, siendo sorda pudo, no voy a poder hacerlo yo”.

Cactus24: 14-10-2020 

Lady Arcila Roberti