Los Angels aseguran que no serán los mismos tras muerte de Skaggs

La muerte del lanzador zurdo Tyler Skaggs, ocurrida ayer, lunes, en Southlake (Texas) dejó conmocionado al mundo del béisbol de las Grandes Ligas y en especial a la familia de su equipo, los Angels de Los Angeles.

Blom

 

El escenario fue el Globe Life Park, el campo de los Vigilantes de Texas, equipo al que ayer tendrían que haber enfrentado los Angelinos en el inicio de una serie de cuatro partidos, que no pudieron comenzar al ser cancelado y aplazado hasta el próximo mes de agosto.

Antes del partido, los Angels ofrecieron una rueda de prensa con el propietario, el hispano Arte Moreno, el presidente del club John Carpino, el gerente general Billy Eppler y el piloto del equipo, Brad Ausmus.

Todos ellos flanqueados por dos camisas con el No.45 que vestía Skaggs cuando salía al montículo, Eppler fue el primero en hacer un comentario sobre el joven lanzador fallecido.

«Estas no son circunstancias en las que uno quiere hacer una rueda de prensa», comenzó Eppler. «Ayer perdimos a un miembro de la familia. Fue un compañero, un hermano, un amigo, y más importante que todo eso, fue un esposo y un hijo. Era un joven con muchas cosas por vivir. Ahora perdurará sólo en nuestras mentes y nuestros corazones. Nuestro equipo jamás será el mismo».

Varios jugadores del equipo asistieron a la rueda de prensa para mostrar su apoyo, pero no estuvieron disponibles para hablar con los medios antes del juego contra los Rangers para que pudieran tener algo de privacidad.

Moreno tomó la palabra luego para referirse a Skaggs, quien fue firmado en un principio por el equipo en 2009, cambiado a los Diamondbacks de Arizona en el 2010, y luego enviado de vuelta a Los Angelinos de Anaheim antes de la temporada del 2014.

«No hay palabras para expresar nuestra tristeza», declaró Moreno. «Queremos ofrecer nuestras más sentidas condolencias a la familia Skaggs. Nuestros corazones están con su esposa, Carli. Y seguiremos acompañándola».

Eppler informó que habló con los jugadores y que todos estuvieron de acuerdo en que lo mejor era disputar el juego del martes como estaba pautado.

«No quiero hablar por ellos, pero esto es lo que Tyler hubiera querido», señaló Eppler. «Eso también les va a permitir ir volviendo a su rutina y tener un período en el que se puedan desconectar. Muchos problemas desaparecen cuando se hace el primer pitcheo y hasta que se hace el último out».