La NASA enviará a Marte un robot cazador de microbios

 
 
La NASA ha estado teletrabajando durante meses debido a la pandemia de COVID-19, pero el calendario no ha cambiado para esta misión en la que se han invertido 2.700 millones de dólares.
 
«Esta es una de las dos misiones que hemos cuidado para estar seguros de lanzar en julio», dijo el jefe de la NASA, Jim Bridenstine. La Tierra y Marte están en el mismo lado del Sol cada 26 meses, una ventana que no están dispuestos a perder.

 

Blom

 

El relevo, más sofisticado

Solo los estadounidenses han logrado posar sobre Marte robots intactos; concretamente cuatro aterrizadores (fijos) y cuatro vehículos exploradores: Pathfinder, Spirit, Opportunity y Curiosity, el único que sigue activo. 

En los últimos 20 años se confirmó que el planeta tuvo océanos, ríos y lagos. Pero fue Curiosity el que constató la presencia de moléculas orgánicas complejas, aunque los instrumentos con los que cuenta este róver no pueden determinar si su origen fue biológico. 

Los primeros módulos de aterrizaje estadounidenses, el Viking 1 y 2, intentaron hallar señales de vida en 1976, pero un poco al azar. 

La NASA decidió entonces proceder por etapas: gracias al estudio de los suelos, el análisis químico y molecular de las rocas y las múltiples observaciones satelitales, los geólogos y los astrobiólogos gradualmente han comprendido dónde fluyó el agua y qué zonas podrían haber sido propicias para la vida. 

«Entender dónde pudo haber sido habitable Marte en el pasado, y qué huellas de vida estamos buscando, fueron pasos necesarios para enviar una misión, muy cara, a este lugar cuidadosamente elegido para recolectar muestras», explicó Hubbard. 

Perseverance aterrizará el 18 de febrero de 2021 en el cráter de Jezero, donde corrió un río hace entre 3.000 y 4.000 millones de años, depositando lodo, arenas y sedimentos «en uno de los deltas mejor conservados de la superficie de Marte», según Katie Stack Morgan, del equipo científico. 

En la Tierra, se han encontrado fosilizados microbios de miles de millones de años en rocas de deltas similares.  El explorador robótico mide tres metros de largo, pesa una tonelada, tiene ojos (19 cámaras), oídos (dos micrófonos) y un brazo robótico de dos metros. 

Sus instrumentos más importantes son dos láseres y un equipo de rayos X que, proyectados sobre rocas, ayudarán a analizar su composición química y molecular, e identificar posibles compuestos orgánicos. 

A bordo también hay un minihelicóptero experimental de 1,8 kg, Ingenuity, que intentará el primer vuelo de un helicóptero en otro planeta. 

Pero Perseverance probablemente no podrá decir si una roca contiene microbios antiguos. Para tener certeza, será necesario que las muestras sean finamente diseccionadas en la Tierra utilizando equipos enormes, para eventualmente distinguir rastros microscópicos de organismos antiguos. //AFP

Cactus24/14-07-2020