Jameneí reconoce que hubo muertos en las protestas en Irán pero no represión

El líder supremo de Irán, Alí Jameneí, reconoció este miércoles que hubo muertos y heridos en las recientes protestas que sacudieron el país y pidió diferenciar entre aquellos implicados en los disturbios y los que se vieron envueltos sin buscarlo.

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Jameneí no ofreció, sin embargo, una cifra de víctimas mortales que, según Amnistía Internacional (AI), ascienden al menos a 208, ni asumió que las fuerzas de seguridad tuvieran un papel directo en estos fallecimientos.

Según la agencia oficial IRNA, el líder indicó en una carta que las víctimas y sus familias deben ser tratadas en base al «principio de compasión islámica», en respuesta a la pregunta del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de cómo lidiar con esta situación.

El ayatolá precisó que los ciudadanos comunes que no desempeñaron ningún papel en las protestas pero que se vieron atrapados en medio de los enfrentamientos y perdieron la vida, deben ser considerados «mártires».

En este sentido, pidió a las autoridades que esas familias queden bajo la protección de la Fundación de Mártires, un estatus que cuenta con una serie de ayudas y beneficios sociales, y que se les pague el «diya» (dinero de sangre).

En cuanto a los que estaban implicados en los disturbios, Jameneí instó en su misiva a investigar los antecedentes de las familias y «separar a las honorables de las implicadas en actividades criminales».

Las autoridades iraníes sostienen que países como Estados Unidos y Arabia Saudí y grupos opositores en el exilio instigaron las protestas y que algunos de los «alborotadores» emplearon armas de fuego y blancas.

Sin embargo, AI en su último informe denunció la muerte de al menos 208 manifestantes debido a la represión de las autoridades, como demuestran numerosos vídeos difundidos en las redes sociales.

«Este alarmante número de muertes es una prueba más de que las fuerzas de seguridad de Irán se embarcaron en una horrible matanza», subrayó AI.

El Poder Judicial iraní aseguró ayer que «las cifras reales de muertos son menores» y que es «una mentira» el número ofrecido por organizaciones como AI, aunque no reveló un balance propio de víctimas.

Las protestas estallaron el pasado 15 de noviembre por el aumento del precio de la gasolina en entre un 50 % y un 300 % y su racionamiento y derivaron en críticas contra el sistema teocrático del país.

En los pocos días que duró la movilización se registraron graves disturbios que incluyeron ataques e incendios de sucursales bancarias, gasolineras y comisarías, así como enfrentamientos entre manifestantes y efectivos de seguridad.

 

Cactus24 04-12-19