“Es algo difícil, pero no todo es malo”, lo positivo estudiar en casa en pandemia

Estudiantes de Paraguaná de todos los niveles educativos se han visto obligados a seguir con su formación desde casa tras decretarse el estado de alarma por el coronavirus.

Se cumplen ocho meses de cuarentena nacional y los estudiantes de escuelas y liceos siguen realizando sus actividades académicas de manera virtual.

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Al principio, esta medida tomó por sorpresa a colegios públicos y privados de Paraguaná, que debieron definir una estrategia de contingencia de emergencia para acatar el decreto nacional, sin perder su cronograma escolar.

La rutina sigue para todos, aunque la situación ha obligado a adaptarse. Tanto los profesores como los estudiantes, e incluso los padres, han tenido que adaptar su propio trabajo o teletrabajo a la formación de sus hijos, intentando que el caos no se adueñe del hogar.

Es por eso que Cactus24 entrevistó a tres madres paraguaneras para conocer de cerca cómo hacen para continuar con la educación de sus hijos desde casa.

Olga Rojas, madre de dos adolescentes que estudian en segundo y cuarto año de bachillerato en una institución pública en Punto Fijo, señaló que al principio fue “difícil y muy engorroso” por la situación de la pandemia, las fallas de servicio de luz, telefonía e internet, sin embargo, aseguró que este año escolar se planificó mejor para que sus hijos puedan estudiar en casa y cumplir con sus obligaciones académicas.

Relató que tuvo que acondicionar un área de la casa e instalar una pequeña sala de estudios para los dos. Además de establecer horarios de tareas y de descanso.

Para Marivic Azuaje esta nueva modalidad la tomó por sorpresa, pues tiene tres hijos; dos en la primaria y otro en la secundaria, confesó que al principio estuvo atareada ―con las obligaciones laborales y del hogar en general―, y aún no se acostumbra a que sus hijos ahora estudian en casa y a distancia.

Manifestó que lo positivo de que los niños estudien en casa es que está más pendiente de las informaciones y contenidos de estudio que les suministran sus maestros y profesores a sus hijos: “Es algo difícil, pero no todo es malo”, dijo la mujer.  

“Estoy volviendo a estudiar”, dijo Kariel Manzanares que a la hora de sentarse a la mesa cada día con sus cuatro hijos, siente que está retomando sus estudios en calidad de refuerzo, lo que le ha permitido poder trasmitir ese conocimiento ya nutrido a sus niños.   

Reiteró que la escuela en casa se debe hacer de forma más funcional y didáctica posible para el aprendizaje del niño y para la tranquilidad de los padres.

Exceso de actividades escolares reactiva tareas dirigidas y clases particulares

El exceso de actividades escolares y la poca paciencia a la hora de enseñar por parte de padres y representantes, han obligado a que se reactiven las conocidas «tareas dirigidas» en la región.

Con un horario de no más de tres horas, aquellos docentes que se dedican a esta labor, reciben a los pequeños de la casa para orientarlos y ayudarlos en la realización de las asignaciones enviadas por sus profesores vía online.

Las fallas en los servicios de luz e internet, hacen que se retrase la entrega de los contenidos a los docentes establecidos en la programación escolar, lo que se suma a la problemática. 

Además de los profesionales de la educación que han asumido este nuevo reto de ofrecer tareas dirigidas en casa, en esta modalidad se han sumado otros profesionales como ingenieros, contadores, administradores y periodistas, quienes imparten clases particulares a los estudiantes de bachillerato, bien sea de matemáticas, física, química y otras materias sociales como castellano.

Tanto para los padres como para los docentes, las clases particulares son muy provechosas. Uno por ser generador de una entrada económica para los profesionales de la educación, lo otro, un alivio para los representantes al no poder manejar todos los contenidos por falta de tiempo.

Esta modalidad, además, brinda una personalizada de aprendizaje de calidad.

En grupos pequeños

Con el fin de mantener todas las medidas de bioseguridad y brindar una atención de calidad, los docentes manejan grupos pequeños de niños que no superan los 5 integrantes.

Carmen Contreras, pedagogo, imparte clases a niños con dificultad de aprendizaje en el sector de 23 de Enero de Punto Fijo, asegura que no le gusta “aglomerarse” por lo que trabaja con un máximo de 5 niños a la vez.

Narra cómo al inicio de la pandemia se vio en la necesidad de parar su trabajo y cómo lo retomó poco a poco cuando los padres volvieron a contactarla ante la necesidad de que los niños siguieran de algún modo sus estudios.

Actualmente, trabaja con niños de entre 6 y 12 años, ayudándoles con las asignaciones escolares y reforzando la parte de lectura, escritura y cálculo. Maneja dos grupos, uno en la mañana y otro en la tarde, los cuales asisten tres veces a la semana.

Del mismo modo, trabaja Ramona Padilla en Punta Cardón, docente de primaria quien tiene al menos 4 turnos al día, dos horas académicas por cada grupo.

Recomendaciones de expertos

Cactus24 también consultó a Contreras sobre algunas recomendaciones para crear hábitos de estudios en los niños en casa y esto fue que sugirió para los padres y madres:

  • Tener horas específicas para cumplir con las actividades pedagógicas.
  • Intentar que los menores no mezclen el ocio con sus responsabilidades escolares.
  • Trabajar en equipo con ellos para que entiendan que no están solos en este cambio.

Además nos dio algunas ventajas y desventajas de estudiar en casa.

Ventajas de estudiar en casa

  • La responsabilidad del estudiante incrementada, ya que no depende del timbre escolar o de la llamada del profesor para asistir a sus clases.
  • El acceso al material escolar y la mejora en el espacio, suele ser mejor en el hogar.
  • El avance de objetivos que se da a nivel individual, evitando la presión de competir con el resto de su clase.
  • El acoso escolar llega a reducirse, debido a que no está sujeto a las críticas de sus compañeros sobre la forma de vestir, de hablar y demás.
  • La reducción de alianzas o grupos de exclusión entre estudiantes.
  • El apoyo entre hermanos en algunos aspectos, por ejemplo, los más grandes pueden ayudar a los más pequeños.
  • La disminución del desorden grupal, con los debidos controles.
  • Los padres de familia pueden involucrarse más en las actividades escolares de los estudiantes que requieran apoyo.
  • Los padres pueden ver el nivel de dominio de contenido y manejo de grupo por parte del profesor, así como supervisar la información que reciben por parte de los maestros.
  • Los padres y/o madres pueden observar:
    • Estilo de aprendizaje (estudiante).
    • Nivel de atención (estudiante).
    • Nivel de compromiso, entre otros aspectos.

Desventajas de la educación desde casa

  • El aumento en el índice de ausentismo, en caso de que el alumno se quede solo en casa sin supervisión de adultos.
  • La distracción por parte del alumno derivada del movimiento en casa, el ruido y demás, puede afectar a su nivel de atención.
  • Las limitantes en el uso de técnicas lúdicas para el aprendizaje.
  • Los límites en el uso de recursos tecnológicos.

Sin duda, la educación convencional tiene varios retos por delante, pero es importante resaltar que esto no es solo responsabilidad de los profesores, los estudiantes y padres de familia también deben crear sus propias estrategias para lograr terminar este ciclo académico de la mejor forma.

Foto Archivo y referencial

Cactus24 (21-11-2020)