Emilia Bermúdez: Sonreí y agradecí a Dios porque sabía que no me abandonaría

Era el año 2007 y los meses avanzaban para la falconiana Emilia Rosaura Bermúdez, quien sabía que algo no estaba bien.

Blom

 

“Bañándome me sentí una pelota en el seno izquierdo. Me asusté, pero no hice nada. A final de ese mismo año ya mi cuerpo daba señales que mi salud no estaba nada bien, pero el trabajo tenía más prioridad”, relata.

Para Emilia, diciembre era un mes importante, pues su hija mayor se graduaba y era motivo de alegría y orgullo, por lo que, a pesar de la insistencia de su familia, decidió esperar hasta el próximo año para chequearse.

“Un día me visitó mi pediatra, la única vieja que tiene pediatra jajaja (cuenta entre risas) mi primer ángel, mi amiga, mi hermana María Añez (Qepd) a quien le conté y enseguida me regañó. Me dijo que ¿por qué había esperado tanto?», prosigue.

«Chagua», como cariñosamente es conocida por sus amigos y familiares, acudió a la anticancerosa y esperó por los resultados, aunque intuía que sería positivo para cáncer de mama. Su madre también había padecido la enfermedad y sabía el proceso que tenía que pasar.

Recuerda que, aunque en Barquisimeto quisieron hacerle una radicalización de ambos senos, la doctora Doraima Goitía le recomendó hacerse primero las quimios, y así fue. Su cáncer era etapa 3.

“En el (hospital) Calles Sierra me atendieron muy bien. Mi primera doctora oncólogo fue Nelsy Muñoz. Ella me indicó que primero me realizara 4 sesiones de quimioterapia y después me operara para después hacer mis 5 últimas quimioterapias. Y en Barquisimeto me hice 40 radiaciones”.

Desde un principio le pidió a sus doctores que fueran sinceros con ella, ya que era quien atravesaba por esta enfermedad.

“Me informaba siempre sobre los síntomas de las quimios, radioterapia y hasta de lo que podía comer”, dijo.

Asegura que a pesar que este transitar ha sido difícil, no es imposible si se camina con fe y energía positiva: “Uno es un ser humano y decae, pero para mi fortuna, mis hijos, hermanos, sobrinos, amigos y hasta gente que no conocía me daban mucho amor y aliento”, destaca.

“No te preocupes, ocúpate”

Con el pasar del tiempo, una noticia devastadora llegaría tiempo después para Emilia y su familia:  tras ser diagnosticada con metástasis óseo y cáncer pulmonar.

Frente a todo pronóstico, su fe se volvió más fuerte: “Dios siempre me envía señales. Escuché a un sacerdote decir: ‘no te preocupes, Ocúpate’, y sonreí. Agradecí a Dios porque sabía que no me iba a abandonar. Hasta ahora llevo 12 años luchando”.

Confesó que el cáncer de pulmón fue la etapa más difícil. Hace cuatro años se agravó y sufrió un derrame plevural. “Y otra vez mis otros ángeles, la doctora Nellys Pulgar, la doctora Nora Reyes junto a la doctora oncóloga Filomena Dionisio me salvaron porque pensé que no la contaba. En ese episodio me sacaron 3 litros de líquido del pulmón. Pues me salvé”, comenta.

-¿Cómo ha hecho para mantenerse fuerte?

_ Primero Dios y mi virgen. Mis hijos, mis nietos, mi mayor fuerza, mi amor bonito, mi familia entera.

-¿Qué la motiva?

_ Mis hijos, mis nietos que me tienen derretida de amor, mi familia y mis Ángeles del cielo: mis padres Esteban Antonio Bermudez y Luisa Mercedes Bermúdez.

-¿Quién es su Ángel de la guarda?

_ Muchos Ángeles. En el cielo mis padres, mi amiga Dra. María Añez, otras personas muy queridas que ya partieron con Dios. Acá en la tierra principalmente la doctora Oncóloga Filomena Dionisio, enfermera Zarahit Olivera, Loreana, Yulimar Jiménez a quienes agradezco. Todo el personal de Oncología del Calles Sierra, en Hematología del calles Sierra. Muchos de los profesionales de la salud que allí laboran. Mi prima Nelly pulgar. Mis hermanos.

– ¿Costear su tratamiento ha sido difícil? ¿Cómo sobrelleva la situación del país con su tratamiento?

_ Siempre tuve la suerte de contar con mi tratamiento por el (hospital) calles Sierra. Otros estudios son privados y mis hijos lo costean. Unos años atrás, específicamente desde el año 2017, cambió mucho la entrega del tratamiento. No llegaban al hospital. Por lo menos en mi caso, mis medicinas del año 2018 y todos mis ciclos de quimio fueron comprados en Colombia porque en ese año no llegó medicina al hospital.

-¿Cuál es el mensaje para las mujeres que atraviesan lo mismo? Y para aquellas que nos leen

_ Mi mensaje es que se toquen, que no esperen como yo. ¿Para qué esperar? Ocupándose ganan tiempo y calidad de vida.

Si salen positivo pues adelante que sí se puede salir de esta experiencia y apoyar a otras que en la unión esta la fuerza.

-¿Pertenece a un grupo de personas con cáncer? ¿Cómo se apoyan entre ustedes?

_ Tenenos un grupo de whatsapp de Oncología y Hematología del calles Sierra. Somos pacientes que nos apoyamos tanto con medicinas que si alguien necesita se donan, se prestan, se cambian, entre otros. También si alguno tiene algún padecimiento contamos nuestras experiencias que puedan servir a otros. La doctora esta allí y bueno siempre orientándonos.

Doriany Sánchez.

Cactus24 (21/10/2020).