El Telar: Un Espacio Para Tejer la Vida  

El Telar: Un Espacio Para Tejer la Vida

El Telar: Un Espacio Para Tejer la Vida

Para comprender porque decidí que este espacio sea un telar, primero les comento sobre quién soy y lo que podrás encontrar aquí.

Soy psicóloga, con tendencia humanista, desde allí aporto los conocimientos de esta ciencia que me apasiona, que ofrece excelentes pistas para interpretar, direccionar, predecir la conducta humana, y se encuentra en pleno desarrollo, con experiencia como psicoterapeuta acompañando procesos de evolución personal, sin embargo, no creo en “sobrepsicologizar” la vida.

También soy facilitadora de Biodanza, de allí mi pasión por el movimiento humano, el trabajo desde la corporalidad, ver nuestro movimiento como la expresión del ser que estamos siendo, la importancia de la integración humana, de reconocernos no piezas aisladas sino parte de un todo, el papel fundamental de la afectividad y la profunda honra que siento por la vida y todo lo vivo.

Pero especialmente Soy Norvelia Velásquez Rivas, un ser humano que se experimenta en permanente evolución, que agradezco y me enriquezco con cada experiencia, que vivo la vida con la certeza que soy una eterna aprendiz, llena de coraje y de miedos, de fortalezas y de sombras, descubriéndome y maravillándome como profundamente humana.

Desde allí, les propongo un espacio que integrará todos estos elementos, y donde sin recetas pero si con mucha paciencia como quien realiza una hermosa obra de arte, iremos acompañándonos en unir esos hilos que creemos separados (emociones, sentimientos, acciones, pensamientos, vivencias), para crear ese tejido, adaptado a nosotros, con nuestras formas, nuestros colores… Y podemos usarlo para cubrirnos, para donarlo, para convertirlo en nuestra red, o todo aquello que deseemos, pues nuestra vida es la obra que decidamos hacer con ella.

Generalmente acostumbramos en nuestra cotidianidad a dejar nuestros hilos aislados, no somos instruidos para cultivar nuestros vínculos, nos vendieron la idea que lo más importante es la independencia, cuando realmente lo que genera bienestar es la interdependencia (saber que existen otros con los que puedo contar y que a su vez esos otros pueden contar conmigo), no estamos habituados a hablar sobre vida, afecto, relación, integración, evolución, hacernos conscientes del impacto de nuestras acciones, trascender y lograr cosas importantes para nosotros (no para los otros como generalmente hacemos).

Un telar es un lugar donde nos tomamos el tiempo de colgar esos hilos, irlos ubicando en su posición, organizándolos, teniendo la posibilidad de hacernos consientes de sus colores y texturas, y lo más importante proponernos crear algo con ellos, un producto nuevo, algo que sea funcional y nos ayude en nuestros propósitos diarios.

Tejer es la acción de ir uniendo esos hilos, con la conciencia y la paciencia suficiente, es aprender la maestría de saber dónde colocarlos, e incluso saber cuándo desenredar un tramo que no estaba quedando como nosotros deseábamos; tejer, mis amigos es para hombres y mujeres, y es una acción que requiere el profundo coraje de invertir tiempo y energía en lograr concretar eso que anhelas.

¿Cómo se teje la vida?: Con cuidado, con paciencia, con constancia, siendo tu quien elijas los colores y las texturas que usas, porque la tendrás puesta mientras habites este mundo. Es un trabajo de mucha práctica, te pinchas a veces, pero siento que vale el esfuerzo vestirte con la vida que quieres, es un trabajo individual, pues nadie puede tejer tu vida por ti.

¿Lo asumes?, si es así, pues desde las líneas de esta sección nos iremos acompañando.

Por: Psic. Norvelia Velásquez

@norveliavelasquez

Correo electrónico: [email protected]

Cactus24 (16/03/2017).

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