El Hubble descubrió por causalidad una galaxia en nuestro “patio cósmico”

Un equipo internacional de astrónomos ha hecho, gracias al telescopio Hubble, un hallazgo inesperado: una nueva galaxia enana en “nuestro patio trasero cósmico”, a tan solo 30 millones de años luz de distancia y casi tan antigua como el propio Universo.

Los datos de esta nueva galaxia aparecen publicados en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

Según informan la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA), los investigadores estudiaban estrellas enanas blancas en el cúmulo globular NGC 6752, con el objetivo de medir la edad del citado cúmulo, cuando hicieron el descubrimiento sorpresivo.

“En un juego celestial de ¿dónde está Wally?, la aguda visión del Hubble halló una galaxia enana nunca antes vista, ubicada muy por detrás de la abarrotada población estelar del cúmulo”, señala la NASA.

Así, los investigadores vieron en los bordes exteriores del área observada con la cámara Advanced del Hubble una compacta colección de estrellas.

Después de un cuidadoso análisis de sus brillos y temperaturas, concluyeron que estas estrellas no pertenecían al cúmulo -que es parte de la Vía Láctea- sino que están a millones de años luz más distantes, explica por su parte la ESA.

Este nuevo vecino cósmico, apodado Bedin 1, es una galaxia alargada, de tamaño modesto e increíblemente débil, propiedades que llevaron a los astrónomos a clasificarla como una galaxia enana esferoidal.

Se encuentra a unos 30 millones de años luz de la Vía Láctea y a 2 millones de años luz de la que galaxia NGC 6744; esto la convierte posiblemente en la galaxia enana pequeña más aislada descubierta hasta la fecha.

Tiene alrededor de 13,000 millones de años de antigüedad, casi tan antigua como el propio Universo: “debido a su aislamiento -producto de su poca interacción con otras galaxias- y su edad, Bedin 1 es el equivalente astronómico de un fósil viviente del universo primitivo”.