“El coronavirus es un arma biológica creada para atacar al ser humano”, insiste viróloga china

Li-Meng Yan, que se ha hecho célebre a nivel mundial por sus acusaciones al Gobierno chino de haber creado el coronavirus en un laboratorio, reapareció para dar una entrevista en la televisión española.

Blom

 

Desde su exilio en Estados Unidos, donde es protegida por el FBI, la mujer hizo una entrevista en el programa Horizonte. 

En esta aparición, Li-Meng Yan insistió en sus acusaciones con respecto a que el coronavirus se había creado en un laboratorio y había sido liberado intencionalmente.

Además, manifestó que va a insistir en esta postura todo lo que pueda “antes de que la maten”.

“Voy a difundir el mensaje tanto como sea posible, y voy a mostrar los hechos para que la gente los verifique antes de que me maten. Todo el mundo tiene que saber la verdad y no me van a asustar”, dijo la viróloga.

La mujer, radicada en Hong Kong, relató cómo se produjo su involucramiento en la investigación con respecto al origen del coronavirus y lo sucedido en Wuhan.

“Empezar desde el principio implica volver a finales del año pasado. En aquel momento el Gobierno de China no divulgó la información que tenía, incluso tampoco a la OMS. Entonces me pidieron una tarea en secreto: investigar lo que había ocurrido en Wuhan. Por eso recopilé información desde finales de diciembre hasta el 3 de febrero. Las investigaciones apuntaban a que había más ingresados que los reconocidos por el Gobierno”, explicó.

Según Yan, sus preocupaciones empezaron a crecer cuando se dio cuenta que otros de sus colegas empezaron a encubrir que el virus se transmitía entre humanos.

“Todo apuntaba a que existía transmisión entre humanos. Aunque, lo conté, varios expertos quisieron colaborar con el Gobierno de China para encubrirlo”, añadió.

La mujer detalló que empezó a encontrarse con obstáculos para continuar sus investigaciones y limpiaron el conocido mercado de Wuhan en donde habría aparecido el primer brote del virus covid-19.

“Quería saber qué estaba sucediendo en Wuhan, el Gobierno chino decía que no había transmisión entre humanos. Se comentaba que el Gobierno estaba retrasándose en su diagnóstico. El 1.° de enero limpiaron todo el mercado de mariscos y luego intentaron vendernos que allí había animales salvajes. Me pidieron que no pasara la línea roja y que si lo hacía me eliminarían. Con total seguridad puedo decir que esto no viene de la naturaleza”, dijo la doctora en el programa español.

La mujer señaló que el SARS-CoV-2 tendría su origen en un hospital militar chino y se hizo a base de otros virus que sí tienen origen animal.

“Cuando aparece un nuevo virus hay dos posibilidades: viene de la naturaleza o es hecho por el hombre. En este sentido, nos hicieron creer que el origen estaba en un murciélago. Se puede ver que el origen natural no se sostiene, pues ya hace unos años se registró una serie de virus en un hospital militar chino, los cuales serían la columna vertebral del actual coronavirus. Este virus es como un Frankenstein”, explicó.

El coronavirus es un arma biológica sin restricciones creada para atacar directamente al ser humano», concluyó la doctora que ha hecho investigaciones publicadas en la revista Nature y gozaba de gran prestigio antes de lo sucedido en 2020.

Sin embargo, sus declaraciones han sido desmentidas en un estudio publicado por Nature Microbiology, el cual indica que el coronavirus no fue elaborado por humanos, sino que ha permanecido en los murciélagos por cerca de 70 años.

De la experta no se sabe su edad o si tiene familia. Ella tan solo afirmó que decidió dejar Hong Kong el pasado 28 de abril ante las amenazas que recibió para que dejara de investigar.

“No podemos hablar de eso, pero necesitamos usar máscaras”, le expresó uno de sus colegas médicos. Yan señaló que si hubiera revelado lo que sabía en territorio chino, de seguro la habrían encarcelado, matado o “incluso, (hecho) desaparecer”, de acuerdo a lo publicado por el diario Semana.

Para la Universidad de Salud Pública de Hong Kong todo lo que explicó la viróloga “no tiene una base científica, pero se asemeja a rumores” y, por tanto, la institución decidió no volver a pronunciarse al respecto