El sector de salud privado se enfrenta a la disminución de sus pacientes quienes han migrado o cuya capacidad adquisitiva ha mermado por la hiperinflación.

Además tienen que lidiar con el incremento de 3.000% de salario mínimo decretado en agosto pasado para poder pagar el sueldo del personal bajo su cargo, lo que les genera severas complicaciones en la parte de costos operativos y estructuras salariales.

También hay que sumarle a esto la amortización de equipos que es un factor clave en esta industria.

Ante esta realidad, Héctor Benavente, consultor empresarial destaca que: “los profesionales de la medicina privada deben saber cuáles son los costos operativos y mercado potencial para dimensionar su capacidad productiva y ser más eficiente en costos”.

Muchos médicos han optado por reducir personal y cobrar un monto que les permita vivir al día y en los mejores casos cubrir la amortización de sus equipos. “Hay que adaptarse al cliente final y éste depende del poder adquisitivo de este. Se debe establecer una política de precios que garantice la viabilidad del negocio”.

De igual manera, agrega que hay que preparar escenarios para este sector, tomar en cuenta posibles acciones del gobierno, escasez de personal, poca viabilidad de los seguros, entre otros.

Nota de Prensa

Cactus24 (25-09-2018)