Con una mascarilla y en manos de Dios trabaja el personal del hospital Calles Sierra de Punto Fijo

Sin implementos de bioseguridad, solo una mascarilla comprada por ellos mismos y en manos de Dios, así ha trabajado en pandemia el personal médico y enfermería en el Hospital Dr. Rafael Calles Sierra de Punto Fijo, uno de los centros donde llegan sospechosos de COVID-19 de Paraguaná.

Hoy cuatro médicos del área de Gineco obstetricia están aislados “en sus casas”,  luego que atendieran a una paciente que resultó positiva para COVID19 y recibieron la notificación vía telefónica que les ordenaba iniciar cuarentena preventiva acompañada de azitromicina y vitamina C, medicamentos que tampoco les han proporcionado.

Blom

 

La periodista Glenys Loaiza, denunció ante los medios de comunicación de la localidad el caso específico de su hija, la doctora Génesis Loaiza,  una de las cuatro profesionales que tuvieron contacto con la paciente procedente de Ciudad Federación, municipio Carirubana.

“No hay o no les dan los implementos esenciales en Calles Sierra, solo un tapabocas usaron las 4 médicos porque ellas lo llevaron, no se los da el hospital. Mi hija en aislamiento preventivo, nadie ha venido a verla, es la segunda vez que pasamos por este trance”, relata Loaiza quien afirma que cada vez que llega de guardia a su casa realizan el protocolo de higiene; zapatos afuera, se baña de inmediato, lava el uniforme y toma infusiones calientes”.

El reclamo es secundado por el personal de enfermería, camareros y camilleros del principal centro asistencial de Paraguaná quienes aseveran que deben comprar sus mascarillas y guantes e inclusive su protector facial “y el director no hace nada, nunca nos hicieron la prueba del COVID-19 que según que debe ser dos veces al mes”, aseveró para Cactus24 otra trabajadora.

Kenny Azuaje, TSU en Enfermería y trabajadora de triaje respiratorio manifiesta que hasta las 9:00 de la mañana no había sido dotada de implementos de bioseguridad para atender su guardia que se prolonga hasta este domingo.

«Me encuentro en la placita ya que hay dos pacientes y la institución no otorga los insumos. La semana pasada íbamos a renunciar las 8 enfermeras y las 8 camareras de ese servicio porque después que se comprometieron a darnos los implementos, no hicieron nada. Yo sigo esperando por el Director, pero lo siento porque no voy a entrar así porque tengo familia y lo peor es que ellos ni se asoman para ese servicio cuando hay pacientes. Yo no me niego a trabajar, sencillamente pido mis implementos y entro», dijo Azuaje quién se encuentra junto al médico y la camarera asignada para la guardia que se extenderá hasta las 7:00 de la mañana de este domingo en el Hospital Universitario Dr. Rafael Calles Sierra.

CACTUS24 (01-08-2020)