¿Cómo perdonar sin morir en el orgullo?

 

Blom

 

La vida nos pone frente a situaciones en las que otros nos han fallado o dañado y nos toca tomar la decisión de PERDONAR, a algunos cuesta mucho por el enojo y detrás de éste el dolor que les invade.

En primer lugar hay que tomar en cuenta que el perdón no es una acción,  es más bien un camino que recorrer,  donde ser amable y comprensivo contigo es la primera clave. ¿Qué cosas pueden ayudar a vivir este proceso?  Reconocer lo que se siente y darse permiso de expresar la rabia, comprender lo que sucedió y el impacto que causó en la vida,  enfrentar y compartir esa historia y dejar de fantasear con venganza, esto implica reconocimiento de daño sin tener que devolverlo. 

¡Es importante no forzarse a nada!  

El perdón express o la manifestación de perdonar sin haberlo hecho realmente permite seguir albergando resentimiento y se corre el riesgo de repetir situaciones. 

Elegir perdonar requiere de trabajo y voluntad y no tiene que ver con reconciliarse con quien causó el daño  sino con recuperar la paz y transformar el rencor que hace estragos.

Se necesita  darse  tiempo,  respeto y comprensión de uno mismo y del traidor/a a quien le toca además  ser perdonable.  Aceptar, sentir y soltar,  al propio ritmo y sin maquillar el dolor,  al fin que el perdón es para quien perdona y ¡para nadie más!  

Irina Faneite