Cardenal Baltazar Porras: Tenemos una epidemia y esa epidemia es la corrupción

Cardenal Baltazar Porras: Tenemos una epidemia y esa epidemia es la corrupción
El cardenal Baltazar Porras ofreció este viernes sus primeras declaraciones a la prensa como nuevo Administrador Apostólico de la Arquidiócesis de Caracas.

“No traigo ningún plan preconcebido, pues lo primero que quiero hacer es escuchar y atender los clamores, necesidades y expectativas de un pueblo sumido dramáticamente en la honda crisis que padece el país”,  dijo en rueda de prensa  desde Mérida, entidad donde se venía desempeñando como Arzobispo.

Porras indicó que se pondrá al servicio “de las angustias y los gozos, de las esperanzas y anhelos de quienes residen en nuestra región capital”.

Así mismo manifestó que sus intenciones de “buscar respuestas y salidas junto a los venezolanos que ayuden a nuestra gente a sentir la mano amiga y fraterna que no tiene otro objeto, sino el respeto y promoción de los valores y derechos humanos acordes con nuestra dignidad y la vigencia del bien común”.

El purpurado consideró que “salir de la propia comodidad, personal y comunitariamente, es el mejor ingrediente para que crezca la fe, se potencie la esperanza y se multiplique el servicio de la caridad y atención al prójimo”, y advirtió: “Que no sean la desilusión paralizante ni la inercia las que nos aplasten y desanimen. Por el contrario, las dificultades son oportunidad valiosa para desatar los entuertos que los propios humanos armamos. Es la ocasión apremiante para la búsqueda mancomunada y desinteresada del bienestar material y espiritual con el que todos soñamos”, sostuvo.

Porras dejó en claro su preocupación por el país, enfatizando que “tenemos una epidemia y esa epidemia es la corrupción”.

Seguidamente expresó “la preocupación por los nuevos rostros de la pobreza, que acosan a buena parte de nuestra gente, nos llevará a dinamizar una pastoral misionera y misericordiosa en la que la tradicional generosidad de nuestra gente nos hace constatar el permanente milagro de la multiplicación de los panes y los peces. El mandato evangélico y la exigencia del Papa Francisco nos impulsan a ser una Iglesia ‘en salida’”.

“Estoy seguro que contaré con la ayuda y el impulso de la dinámica pastoral caraqueña. La presencia eclesial en las zonas populares y al servicio de los más desamparados y ancianos, en la educación a todos los niveles, en los muchos servicios de atención social, son la mejor muestra de una Iglesia viva”, aseguró en el encuentro con los medios merideños.

Pidió también por el “fraterno pueblo nicaragüense que sufre los embates de una violencia absurda y llora la muerte de centenares de sus hijos” y se puso “a la disposición de todos, junto con mis más cercanos colaboradores, para el bien común que nos urge en la construcción de una sociedad más justa y más fraterna”.

“Pongo este servicio episcopal a los pies del Nazareno de San Pablo, devoción entrañable desde mi niñez, y beso el relicario de la Virgen Santísima de la Consolación, devoción familiar que me ha acompañado toda la vida; nos acompañe y guíe el ejemplo de convicción y entrega del doctor José Gregorio Hernández, modelo de virtudes cívicas y cristianas, tan cercano a la inmensa mayoría del pueblo creyente. Reciban mi bendición episcopal y, como el Papa Francisco, recen por mí y por la Iglesia que peregrina en Caracas”, concluyó.

Cactus24 13-07-18

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