Amiga le disparó en la cara con un rifle mientras se tomaban una selfie

La vida de Polina Gordik, una joven ucraniana de 17 años, dio un giro de 180 grados cuando aceptó posar para una selfie con un rifle de caza. Durante el festejo de cumpleaños de su mejor amiga ambas sostuvieron el arma apuntando hacia ellas para la foto. Sin embargo, de manera accidental, se accionó y la joven recibió un disparo en la cara.

Según detallaron medios locales, la víctima tuvo que ser hospitalizada de urgencia. El impacto de la bala le desfiguró la mitad del rostro. En el último parte médico aclararon que está fuera de peligro pero que todavía debe someterse a más cirugías de reconstrucción y a una larga rehabilitación.

Blom

 

El brutal accidente ocurrió el 21 de agosto, en la aldea de Komyshuvakha, en el sur de Ucrania. Polina había ido a la casa de su amiga Veronika por su cumpleaños. En un momento de la fiesta la anfitriona agarró el rifle de caza de su papá y le propuso a la joven sacarse una selfie. Resume Todo Noticias de Argentina.

Sin imaginar que eso desencadenaría un violento final posaron relajadas. Hasta que el arma se accionó y la bala golpeó con brutalidad a la víctima. El disparo le dañó toda la nariz y le aplastó la mayoría de los huesos de la cara.

Una vez en el hospital, Polina fue sometida a una compleja operación que duró siete horas. «La víctima fue ingresada en el centro en estado grave», confirmó Valery Tsaryov, jefe del Departamento de Cuidados Intensivos del Hospital de Niños de Zaporizhia. Aunque lograron estabilizarla, su cuadro sigue siendo grave.

La madre de la joven detalló que su hija prácticamente no tiene nariz, ya que la bala se la aplastó por completo. «Los cirujanos tuvieron que extirparle el ojo izquierdo, que estaba muy dañado para poder salvarlo», agregó consternada. «Estaba aterrorizada cuando la vi. Le faltaba la mitad de la cara», expresó.

A pesar de que Polina está consciente, no puede hablar. Hasta el momento, solo puede comunicarse con sus familiares asintiendo o sacudiendo la cabeza. En un breve diálogo con la policía, la chica confirmó que se había tratado de un accidente.

Mientras tanto, la policía inició una causa penal para investigar los motivos del incidente. Los investigadores quieren constatar si el rifle de caza estaba registrado. En caso de no estarlo, los padres de Veronika podrían enfrentar una pena de prisión de cinco años.

Cactus24 (05-09-2019)