El precio al contado del crudo Brent, el referente internacional, rondaba los 107 dólares por barril al inicio de la jornada, un aumento de más del 45% desde que comenzó la guerra el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel atacaron a Irán. Los precios de la gasolina en Estados Unidos superaron los 4 dólares por galón de media por primera vez desde 2022.
El control que ejerce Irán sobre el estrecho de Ormuz, la vía marítima que conecta con el golfo Pérsico y por donde se transporta una quinta parte del petróleo mundial en tiempos de paz, ha disparado los precios mundiales del petróleo, al igual que sus ataques contra la infraestructura energética regional del Golfo.
Esta madrugada, la Corporación de Petróleo de Kuwait, consorcio petrolero estatal del país, ha denunciado un «ataque iraní directo» pero sin víctimas contra un buque petrolero kuwaití que se encontraba anclado y «completamente cargado» en el puerto de la ciudad emiratí en el momento del impacto, lo que ha provocado daños materiales «con la posibilidad de un vertido», según la propietaria.
La circulación naviera en torno al estratégico estrecho de Ormuz, que une los golfos Pérsico y de Omán, ha sido uno de los puntos más calientes de la guerra desatada por la ofensiva sorpresa de Estados Unidos e Israel contra Irán, que ha implementado un cierre de facto de este paso marítimo, si bien el país centroasiático alega permitir el tráfico a buques no alineados con sus enemigos.
Este asunto ha llevado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a amenazar este lunes a Irán con destruir todo lo que queda en pie –incluida la isla de Jark, desde la cual el país asiático exporta la mayor parte de sus hidrocarburos–, si no se llega a un acuerdo pronto y si el estrecho de Ormuz continúa cerrado a la navegación.



