Maiwenna «Mai» Goasdoue, de 49 años, y Jarrod Clune, de 50, y sus dos hijos adolescentes, Leon, de 16, y Otis, de 14, fueron encontrados muertos el viernes en su casa de Mosman Park, Australia. Ambos niños padecían autismo severo (Otis no hablaba) y habían estado matriculados en el Centro Peter Moyes, el codiciado centro para necesidades especiales de la prestigiosa escuela secundaria Christ Church.
Para la policía de Australia el caso es un homicidio–suicidio familiar, al parecer, cometido con un sedación previa y una posible asfixia por ingesta de gas.
La maestra explicó que los padres sufrían de una grave privación de sueño porque «los niños nunca dormían por la noche», sino que se quedaban dormidos en la escuela. La maestra dijo que los niños amaban a sus mascotas Diego y Loretta, quienes también fueron asesinadas, y las películas de Disney.
Amigos de la pareja declararon que éstos llevaban años solicitando mayor apoyo del estado y que padecían un estado de agotamiento físico y emocional extremo, así como, una sensación persistente de estar solos frente a una carga que no disminuía con el tiempo.
Un cuidador de Leon y Otis alertó a la policía sobre la tragedia la madrugada del viernes, tras encontrar una nota en la puerta de la casa instándolos a llamar a las autoridades. Se cree que una segunda nota encontrada en el interior, que supuestamente indicaba que los padres decidieron juntos quitarse la vida, llevó a la policía a determinar que se trataba de un asesinato-suicidio.
Desde entonces, trabajadores sociales y amigos han declarado que el Plan Nacional de Seguro de Discapacidad (NDIS) les había «fallado», y que Mai y Jarrod probablemente sintieron que «no tenían otra opción».
Los detectives afirmaron que la familia contactó con cuidadores, pero se negaron a hacer más comentarios. El amigo afirmó que “sin duda” el comportamiento de los chicos les habría pasado factura. “Hablamos de violencia, crisis nerviosas, comportamientos violentos que podrían causar lesiones”, añadió. “Y estos chicos con estos comportamientos extremos son los que más sufren. Realmente no hay apoyo para familias como la nuestra. No hay nada significativo”.
Maddie Page, ex trabajadora social de Leon y Otis, comentó que, a pesar del amor y la resiliencia que Mai y Jarrod mostraron a sus hijos durante momentos de extrema dificultad e innumerables obstáculos, los padres podrían haber sentido que no tenían otra opción. “La constante dedicación y el profundo amor que Mai y Jarrod mostraron por sus hijos, y la forma en que nunca dejaron de luchar para que se sintieran reconocidos y escuchados en este mundo, jamás serán olvidados”, declaró la Sra. Page.
Cactus24 05-02-26
Puedes seguir a Cactus24 en Instagram , Facebook, Whatsapp , Twitter (X) o consultar nuestro canal de Telegram para estar al día con las últimas noticias



