Pakistán informó que casi 20 miembros de las fuerzas talibanes murieron en feroces enfrentamientos fronterizos, mientras que surgieron cifras contradictorias de víctimas de ambos lados en medio de crecientes tensiones e inestabilidad transfronterizas.
Medios pakistaníes informaron que las fuerzas de seguridad repelieron con éxito una ofensiva talibán a gran escala en la región fronteriza de Baluchistán la madrugada del miércoles. Según Dawn , entre 15 y 20 combatientes talibanes murieron durante los enfrentamientos, que estallaron en los alrededores de Spin Boldak, cerca de la frontera con Afganistán.
El periódico informó que combatientes talibanes atacaron desde cuatro direcciones en un aparente intento de violar las posiciones pakistaníes. El personal de seguridad logró repeler los ataques tras varias horas de intensos combates. Las autoridades informaron que varios militantes resultaron heridos y algunos huyeron cruzando la frontera.
Las autoridades pakistaníes confirmaron el envío de refuerzos a la zona, y la situación se describió como «controlada, pero tensa». Fuentes locales informaron de tiroteos intermitentes y del refuerzo de las medidas de seguridad en las carreteras principales que conducen a la frontera.
En respuesta, el portavoz talibán, Zabihullah Mujahid, afirmó que el grupo había «tomado el control» de los enfrentamientos tras los disparos transfronterizos de Pakistán. Añadió que los combatientes talibanes causaron numerosas bajas entre las tropas pakistaníes y dañaron varias instalaciones militares durante los ataques de represalia.
Mujahid alegó además que 12 civiles afganos murieron y unos 100 resultaron heridos a causa de los bombardeos paquistaníes. Sus afirmaciones no pudieron verificarse de forma independiente, y Islamabad no hizo comentarios inmediatos sobre la declaración de los talibanes.
El mortal intercambio se produce en medio de la creciente tensión en la frontera entre Pakistán y Afganistán, donde ambas partes se han acusado mutuamente de albergar a grupos militantes. Islamabad sostiene que Pakistán ha sufrido un aumento de los ataques lanzados desde territorio afgano desde el regreso de los talibanes al poder en Kabul.
Los analistas afirman que la reanudación de los combates podría tensar las ya frágiles relaciones diplomáticas entre ambos países vecinos. Advierten que la continua violencia fronteriza podría interrumpir el comercio, la entrega de ayuda humanitaria y la circulación de civiles que dependen de las rutas transfronterizas para su supervivencia.
Los observadores regionales instan a Islamabad y Kabul a restablecer las vías de comunicación y establecer mecanismos de seguridad conjuntos para evitar una escalada. Sin medidas de desescalada, advierten, la inestable frontera podría convertirse en un punto crítico que amenace la estabilidad regional y la situación humanitaria.



