El Gobierno de Venezuela anunció este lunes el cierre de sus embajadas en el Reino de Noruega y Australia, así como la apertura de dos sedes diplomáticas en Zimbabue y Burkina Faso.
En un comunicado, el Ejecutivo de Nicolás Maduro detalló que las relaciones bilaterales y la atención consular a la comunidad venezolana en Noruega y Australia serán llevadas a cabo a través de «misiones diplomáticas concurrentes, cuyos detalles se anunciarán en los próximos días».
«Venezuela ratifica que estas acciones reflejan su voluntad inquebrantable de defender la soberanía nacional y contribuir activamente a la construcción de un nuevo orden mundial, basado en la justicia, la solidaridad y la inclusión», manifestó el Gobierno chavista.
Sobre la alianza con Zimbabue y Burkina Faso, indicó que se «procederá a la apertura» de nuevas embajadas de Venezuela en estos países para reforzar «los lazos históricos con el continente africano» y establecer «misiones diplomáticas residentes en dos naciones hermanas, socios estratégicos en la lucha anticolonial y la resistencia frente a presiones hegemónicas».
«Estas embajadas servirán como plataformas clave para impulsar proyectos de cooperación en agricultura, energía, educación, minería y otras áreas de interés común», precisó.
Tras las presidenciales del 28 de julio de 2024, cuyo resultado oficial dio la victoria a Maduro, Venezuela rompió relaciones, en un solo día, con Argentina, Chile, Costa Rica, Perú, Panamá, República Dominicana y Uruguay, cuyos gobiernos rechazaron el proclamado triunfo del líder chavista, lo que llevó a la suspensión inmediata de contactos diplomáticos.



