Tras los fuertes movimientos telúricos que impactaron a varios estados del país, siendo el estado Zulia la entidad más afectada, la Gobernación ha emitido un balance oficial confirmando que, afortunadamente, no se reportaron pérdidas de vidas humanas ni heridos a causa de los sismos.
El gobernador de la entidad, Luis Caldera, destacó este hecho como el principal saldo positivo de la noche: “Lo más importante de esta noche es que no tenemos fallecidos, que gracias a Dios y a la Chinita no tenemos fallecidos, y no tenemos heridos, así que ese es nuestro principal saldo”.
Las autoridades contabilizaron un total de 15 viviendas afectadas en la región. De este grupo, seis casas colapsaron completamente en el municipio Baralt, mientras que otras nueve presentaron daños de «carácter parcial».
Adicionalmente, se reportaron afectaciones en la particular arquitectura lacustre de la zona, con dos palafitos dañados en la localidad de Lagunillas.
La infraestructura histórica y religiosa de la capital zuliana también sufrió impacto, con daños evidentes en:
Las torres de la Iglesia de Santa Bárbara.
La Catedral de Maracaibo.
El Convento de San Francisco de Asís.
Caldera informó que los centros de salud de la región atendieron a 107 personas por motivos relacionados con el estrés de los sismos, principalmente crisis hipertensivas y ataques de pánico.
En el municipio Baralt, el Hospital Luis Razetti tuvo que ser evacuado debido a «daños considerables» en su techo y paredes. Funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), la Alcaldía y la Secretaría de Salud están realizando las evaluaciones pertinentes en la estructura.
El Ejecutivo regional anunció que los servicios públicos han sido restablecidos: el servicio de agua potable y la electricidad se encuentran operativos en la entidad.
Finalmente, el gobernador Caldera confirmó que las clases se mantendrán con total normalidad en todos los niveles educativos, instando a la calma y a seguir los protocolos de seguridad.



