El expresidente brasileño, Jair Bolsonaro, fue obligado este viernes a colocarse una tobillera electrónica, por orden de la Corte Suprema de Brasil, como parte de las medidas cautelares impuestas en el marco de la investigación sobre el intento de golpe de Estado del 8 de enero de 2023.
La decisión del ministro Alexandre de Moraes también prohíbe al exmandatario utilizar redes sociales, acercarse a embajadas o diplomáticos y mantener contacto con otros investigados, incluido su hijo Eduardo Bolsonaro, actualmente en Estados Unidos.
Durante la operación de este viernes 18 de julio, la Policía Federal confiscó alrededor de 14.000 dólares en efectivo y otros 8.000 en especie en poder del exmandatario, dentro de su residencia en Brasilia.
El procedimiento fue autorizado por el propio Moraes con el respaldo de la Procuraduría General de la República (PGR), como parte de una ofensiva que también incluyó allanamientos a la sede nacional del Partido Liberal (PL), la organización política que respalda a Bolsonaro.
Bolsonaro ya está siendo trasladado hacia la sede de la Administración Penitenciaria de la Policía Federal en Brasilia.



