El Mundial de 2026, el más grande de la historia, entra en su última semana este lunes con España deseando que su perla, el cumpleañero Lamine Yamal, enchufe y se ponga a tono con el resto de estrellas que disputarán las semifinales.
Tras una previa repleta de polémicas extradeportivas y una competencia tan emotiva como sorprendente, la Copa del Mundo celebrará los cuatro últimos partidos de los 104 juegos programados en Estados Unidos, Canadá y México.
Las semis son la antesala de la final que se jugará el domingo en el MetLife Stadium, a las afueras de Nueva York. Los perdedores pugnarán por el tercer puesto el sábado en Miami.
España y Francia definirán el primer finalista el martes en Arlington, cerca de Dallas, y Argentina e Inglaterra completarán el cuadro el miércoles en Atlanta.
Los cuatro cotejos se jugarán en territorio estadounidense, que albergó el 75% de los encuentros del primer Mundial realizado en tres países y con 48 equipos.
La pasarela de la Copa del Mundo, que echó a andar el 11 de junio, ha visto brillar a la mayoría de jugadores llamados a marcar diferencia, desde Lionel Messi hasta Kylian Mbappé y Harry Kane.
Pero el español Lamine Yamal, considerado por muchos el futbolista más prometedor del planeta, ha estado un par de escalones por debajo de los otros cracks.
La joya del FC Barcelona, que cumple 19 años este lunes, apenas ha anotado un gol en los seis partidos de la Roja, que sufrió para llegar a la ronda de los cuatro mejores por segunda vez en la historia.
Sus números distan muchísimo de los ocho tantos anotados por Messi y Mbappé, los máximos artilleros mundialistas, o los seis de Kane.
Pero aparte de sus estadísticas la influencia de su juego apenas ha hecho mella en el equipo de Luis de la Fuente, verdugo de Portugal (1-0) en octavos y de Bélgica (2-1) en cuartos con tantos in extremis del revulsivo Mikel Merino.
Yamal llegó a Norteamérica 2026 arrastrando una lesión en el tendón de la corva de la pierna izquierda. La molestia lo marginó de parte de la recta final de la temporada del Barça, que se coronó campeón de la liga de España.
Y parece, también, que sus secuelas han menguado su nivel en su primera participación en el máximo evento del fútbol, donde su país busca su segunda corona tras la ganada en Sudáfrica 2010.
«Creo que Lamine necesita calmar un poco esa ansiedad que tiene a veces de demostrar. Es un jugador que es importantísimo para nosotros por lo que hace con y sin balón», dijo el capitán español, Rodri, el domingo a periodistas.



