La guerra en Oriente Medio entró este sábado en su tercera semana y se encuentra en una «fase decisiva», aseguró el sábado Israel, que junto con Estados Unidos continúa bombardeando Irán, mientras la república islámica responde con ataques a infraestructuras en el Golfo.
El 28 de febrero Washington lanzó junto a Israel bombardeos a gran escala contra numerosas infraestructuras en Irán en los que murió el líder supremo Alí Jamenei.
Desde entonces la guerra se ha extendido por la región y provoca una escalada del precio del petróleo, con graves consecuencias para la economía mundial.
Ninguna de las partes parece ceder y cada día hay nuevos ataques acompañados de declaraciones belicistas, con un balance de más de un millar de muertos, la mayoría en Irán, según las autoridades locales.
«Entramos en la fase decisiva del conflicto (…) Solo el pueblo iraní puede poner fin a esto mediante una lucha decidida», dijo el sábado el ministro de Defensa israelí, Israel Katz.
Tras un despliegue militar sin precedentes desde hacía décadas, Estados Unidos prevé enviar nuevos refuerzos, según la prensa estadounidense.
El New York Times habla de unos 2.500 marines y tres barcos más, y el Wall Street Journal anuncia la movilización del buque de asalto «Tripoli», con base en Japón.
La guerra se extiendo a numerosos países de la región y este sábado la embajada estadounidense en Bagdad, la capital de Irak, fue de nuevo objetivo de ataques, esta vez mediante un dron.
Además los bombardeos en Bagdad contra un influyente grupo armado proiraní han dejado dos muertos, según fuentes de seguridad.
En Irán, Estados Unidos bombardeó la isla de Jark, a unos 30 kilómetros de sus costas, que alberga la mayor terminal de exportación de petróleo del país y es clave para su economía.
Aunque el presidente estadounidense Donald Trump dijo haber «destruido por completo» objetivos militares en la isla, donde se escucharon hasta 15 explosiones, la agencia de noticias iraní Fars niega que hubiera infraestructuras petroleras dañadas.
Trump ha advertido que atacará objetivos petroleros allí «si Irán, o cualquier otro, hiciera algo para obstaculizar el paso libre y seguro de los barcos en el estrecho de Ormuz».
Este estrecho, por el que transita habitualmente el 20 % de la producción mundial de petróleo, está casi totalmente bloqueado por Irán, que sin embargo dijo estar cooperando con algunos países para dejar pasar sus barcos.
En este sentido India anunció el sábado que dos buques con bandera india lo habían cruzado.
Teherán respondió a las amenazas de Washington asegurando que está dispuesto a «reducir a cenizas» las infraestructuras petroleras vinculadas a Estados Unidos en Oriente Medio.
Desde que empezó la guerra el precio del barril de Brent, referencia internacional para el petróleo, se ha disparado más de un 42 % hasta situarse en torno a los 100 dólares.



