Dos buques de México atracaron este jueves en el puerto de La Habana con más de 800 toneladas de ayuda humanitaria para Cuba, sumida en una profunda crisis económica agravada por presiones de Washington, mientras Rusia y Chile prometieron enviar asistencia al país caribeño.
El arribo de los buques Papaloapan e Isla Holbox, enviados por el gobierno de la presidenta izquierdista Claudia Sheinbaum, se produce mientras México negocia una eventual entrega de petróleo a la isla sin ser sancionado por Estados Unidos, que amenazó con imponer aranceles al país que le suministre hidrocarburos.
Según el gobierno mexicano, los barcos transportaron 814 toneladas de leche líquida y en polvo, productos cárnicos, galletas, frijol, arroz y artículos de higiene personal.
En México aún quedan «más de 1.500 toneladas de leche en polvo y frijol pendientes de ser enviadas» a la isla, según informaron autoridades mexicanas.
«Siempre ha sido México un país solidario con Cuba», declaró a la AFP la cubana Marila García, de 52 años.
La mujer, que paseaba por la costanera del malecón de La Habana, recordó que México «fue el único país» que mantuvo relaciones cuando Cuba fue expulsada de la Organización de Estados Americanos (OEA) en 1962.
De su lado, el pescador Eliécer Rodríguez, de 34 años, destacó que, ante las presiones de Washington, «el único» país «que está respondiendo ahora mismo es México». «Siempre ha sido fiel», apuntó.
Bajo embargo de Estados Unidos desde 1962, La Habana acusa a Trump de querer «asfixiar» la economía de la isla, donde desde el lunes entró en vigor un paquete de medidas de emergencia, como el racionamiento de gasolina, la semana laboral de cuatro días en las administraciones, el teletrabajo o las clases universitarias a distancia.
La escasez de combustible también llevó a «a reducir el personal presencial en hospitales y policlínicos», así como «la actividad quirúrgica», explicó el lunes el ministro de Salud, José Ángel Portal.



