Los precios mundiales del petróleo caían este miércoles y China denunció a Estados Unidos como un matón después de que el Gobierno del presidente Donald Trump dijo que persuadió a Venezuela para desviar los suministros de Pekín e importar hasta 2.000 millones de dólares en crudo embargado.
El acuerdo estaba en línea con el objetivo declarado de Trump de controlar las vastas reservas de petróleo del miembro sudamericano de la OPEP después de deponer a su líder Nicolás Maduro.
EL DINERO DEL PETRÓLEO «SERÁ CONTROLADO POR MÍ»
Trump dijo que Estados Unidos refinaría y vendería hasta 50 millones de barriles de crudo varados en Venezuela bajo un bloqueo estadounidense como primer paso de su plan para reactivar un sector en declive desde hace tiempo pese a sentarse sobre las mayores reservas del mundo.
«¡Este petróleo será vendido a su precio de mercado, y ese dinero será controlado por mí, como presidente de Estados Unidos de América, para asegurar que sea usado para beneficiar al pueblo de Venezuela y a Estados Unidos!», publicó Trump este martes.
Venezuela no ha confirmado el acuerdo.
Los precios del crudo caían alrededor de un 1,0% en los mercados mundiales debido al aumento previsto de los suministros.
El acuerdo podría requerir inicialmente que los cargamentos con destino al principal comprador de Venezuela, China, sean desviados mientras Caracas busca descargar millones de barriles varados en buques cisterna y almacenamiento.
«El uso descarado de la fuerza por parte de Estados Unidos contra Venezuela y su exigencia de ‘América primero’ cuando Venezuela disponga de sus propios recursos petroleros son actos típicos de intimidación», dijo en rueda de prensa el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Mao Ning.
«Estas acciones violan gravemente el derecho internacional, infringen gravemente la soberanía de Venezuela y dañan gravemente los derechos del pueblo venezolano».
China, Rusia y los aliados de izquierda de Venezuela han denunciado la incursión de Estados Unidos para capturar a Maduro el fin de semana, que fue la mayor intervención de este tipo de Washington en América Latina desde la invasión de Panamá en 1989 para derrocar a Manuel Noriega.
Los aliados de Washington también están profundamente inquietos por el extraordinario precedente de capturar a un jefe de Estado extranjero, y Trump ha hecho una serie de amenazas de más acciones -desde México a Groenlandia- para promover los intereses de Estados Unidos.
(Reuters)
Cactus24 (06-01-2026)



