Israel dice que ha deportado a otros 171 activistas extranjeros, incluida la activista sueca contra el cambio climático Greta Thunberg, que fueron detenidos cuando las fuerzas israelíes interceptaron una flotilla que intentaba violar su bloqueo naval de Gaza para entregar ayuda la semana pasada.
El Ministerio de Asuntos Exteriores israelí dijo que los activistas fueron trasladados a Grecia y Eslovaquia, y que entre ellos había ciudadanos griegos, eslovacos, franceses, italianos, británicos y estadounidenses.
Publicó fotos de Thunberg vistiendo un chándal gris y caminando por un aeropuerto.
Hasta el momento, el Ministerio ha anunciado la deportación de 341 de las más de 470 personas que estaban a bordo de las 42 embarcaciones interceptadas de la Flotilla Global Sumud (GSF).
Los organizadores dijeron que su objetivo era «romper el asedio ilegal a Gaza por mar, abrir un corredor humanitario y poner fin al genocidio en curso del pueblo palestino».
Dijeron que las interceptaciones violaban el derecho marítimo internacional y humanitario.
Las autoridades israelíes afirmaron que habían impuesto un bloqueo legal y calificaron la flotilla de «maniobra de relaciones públicas».
También rechazaron como «noticias falsas» las acusaciones de algunos de los activistas de que habían sido maltratados y se les habían negado derechos básicos durante su detención.



