Israel bombardeó intensamente Ciudad de Gaza este miércoles, mientras el movimiento islamista palestino Hamás sigue analizando el plan de paz de Donald Trump para poner fin a casi dos años de contienda.
El presidente estadounidense dio el martes un ultimátum de «tres o cuatro días» a Hamás para que acepte su plan de paz, que recibió el visto bueno del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
El proyecto, aplaudido por varios países, contempla un alto el fuego, la liberación de los rehenes israelíes en un plazo de 72 horas, el desarme de Hamás y una retirada gradual de las fuerzas israelíes desplegadas en la Franja de Gaza.
También prevé una autoridad de transición dirigida por el propio Trump, en la que estará acompañado entre otros por el ex primer ministro británico Tony Blair.
Una fuente palestina cercana al movimiento islamista declaró el miércoles a AFP que aún no se tomó «ninguna decisión final» y que Hamás necesitará «dos o tres días» para dar su respuesta.
El grupo palestino, que gobierna Gaza desde 2007, «desea modificar algunas cláusulas como la del desarme y la de la expulsión de los altos cargos» del movimiento de Gaza, indicó la fuente.
Hamás, además, pide «garantías internacionales» de que Israel se retirará integralmente de la franja costera y que ya no habrá asesinatos «en el interior o al exterior del territorio».
La propuesta de Trump exige el desarme completo de Hamás y su exclusión de cualquier futuro gobierno, pero prevé que los combatientes que acepten la «coexistencia pacífica» con Israel se beneficien de una amnistía.
Los bombardeos, mientras tanto, no dieron tregua en Ciudad de Gaza, donde el ejército israelí lanzó una importante ofensiva el 16 de septiembre. «Las explosiones no paran», denunció por teléfono Rabah al Halabi, un palestino de 60 años.
El conflicto en Gaza se desencadenó el 7 de octubre de 2023 tras el sangriento ataque de Hamás en el sur de Israel.



