Los astrónomos han descubierto un nuevo planeta en formación y, por primera vez, ha quedado atrapado dentro de un espectacular disco multianillo de polvo y gas.
El descubrimiento se realizó con el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral en Chile y ofrece a los científicos una visión excepcional de las primeras etapas de la formación planetaria.
El planeta llamado WISPIT 2b, tiene sólo unos 5 millones de años, lo que lo convierte en un bebé cósmico en comparación con los 4.500 millones de años de la Tierra.
Orbita una estrella similar a nuestro joven Sol y se cree que es un gigante gaseoso con unas cinco veces la masa de Júpiter y que todavía brilla con luz infrarroja mientras continúa formándose.

La cuna de los planetas
Las estrellas suelen estar rodeadas de nubes de gas y polvo en espiral, llamadas discos protoplanetarios. Estos discos están compuestos por los materiales sobrantes de la formación de la estrella.
Con el tiempo, los pequeños granos dentro del disco se unen, crecen y se transforman en planetas completamente desarrollados.
Este fue el caso de nuestro Sistema Solar, y los astrónomos pueden observar lo mismo alrededor de estrellas distantes en toda la Galaxia.
Estos discos a veces muestran características sorprendentes: anillos y huecos esculpidos por planetas recién nacidos al orbitar su estrella anfitriona y desplazar el material circundante.
Y eso es lo que WISPIT 2b parece estar haciendo. Su estrella anfitriona se encuentra en el centro de un disco de polvo unas 380 veces más ancho que la distancia entre la Tierra y el Sol.
Dentro de este disco, el nuevo planeta parece estar creando un espacio a medida que acumula gas hidrógeno, formando una atmósfera espesa.
WISPIT 2b, una detección única
Si bien los astrónomos ya habían observado indicios de planetas jóvenes en discos, WISPIT 2b representa la primera detección inequívoca dentro de un disco multianillo.
También es el segundo planeta confirmado en esta etapa evolutiva temprana alrededor de una estrella similar al Sol.
El exoplaneta recién descubierto fue captado de múltiples maneras.
El instrumento SPHERE del VLT reveló el punto brillante del joven planeta en luz infrarroja cercana.
El telescopio Magallanes en Chile detectó la caída de gas hidrógeno sobre él, una clara señal de que el planeta aún se está formando.



