Arizona quiere reiniciar ejecuciones de presos con el gas utilizado por los nazis

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El estado de Arizona renovó su cámara de gas y compró los ingredientes para producir gas cianuro, mejor conocido como “Zyklon B”, el químico utilizado por los nazis en Auschwitz, Birkenau, Majdanek y otros campos de exterminio masivo de personas, durante la II Guerra Mundial, en un intento por reactivar su programa de ejecución de la pena de muerte suspendido desde hace mucho tiempo, debido a los terribles fallos sufridos.

Los detalles de la renovación de la cámara de gas en Arizona fueron informados durante el fin de semana por el sitio de noticias The Guardian del Reino Unido, basándose en documentos obtenidos a través de solicitudes de registros públicos,

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Los documentos obtenidos por The Guardian demostraron que las autoridades de Arizona gastaron unos $2,000 dólares comprando un bloque sólido de cianuro de potasio en diciembre, junto con gránulos de hidróxido de sodio y ácido sulfúrico, que están destinados a ser utilizados para generar el gas mortal.

En los últimos meses, el estado controlado por los republicanos se ha movido agresivamente para reiniciar su sistema de ejecución de la pena de muerte que ha demostrado ser muy defectuoso.

Dos sistemas de aplicar la pena de muerte, con los peores resultados

Los documentos obtenidos por The Guardian revelaron que que en Arizona habían “restaurado” la cámara de gas del estado, construida en 1949 y suspendida en 1999, después de la ejecución fallida de un recluso, Walter LaGrand.

LaGrand tuvo una muerte “agonizante por asfixia y náuseas”, que duró 18 minutos desde el momento en que el gas entró en la cámara hasta que murió, “envuelto en gas venenoso”, según un relato de un testigo publicado en Tucson Citizen.

La preparación de las ejecuciones con gas cianuro presenta a los presos condenados a muerte de Arizona con la elección entre dos formas cuestionables de morir.

Si optan por la cámara de gas, deben tener en cuenta la última vez que el estado gaseó a alguien, como fue en el caso de LaGrand.

Si un recluso elige la muerte por inyección letal, el método ampliamente utilizado entre los estados de pena de muerte como la alternativa supuestamente científica y humana al gas, la silla eléctrica o el pelotón de fusilamiento, también descubrirán que la última vez que se usó en Arizona fue cualquier cosa menos humana.

Joseph Wood tardó casi dos horas en morir cuando Arizona experimentó con él con 15 dosis de una mezcla de drogas inyectables letales que entonces se usaba poco. Un testigo le dijo a The Guardian que contó a Wood jadear y tragar 660 veces.

En su actual apuro por reiniciar las ejecuciones, Arizona ha seleccionado a dos presos como posibles candidatos para ser ejecutados primero de una población actual de 115 personas en el corredor de la muerte.

Se trata de Frank Atwood, de 65 años, condenado a muerte por matar a una niña de ocho años, Vicki Lynne Hoskinson, en 1984; y Clarence Dixon, de 65 años, condenado por el asesinato en 1978 de una estudiante universitaria, Deana Bowdoin.

A pesar de los mejores esfuerzos de Arizona para presentar su cámara de gas como una institución respetable, los horrores del pasado pesan sobre ella. Los nazis utilizaron cianuro de hidrógeno con el nombre comercial de Zyklon B para matar a más de 1 millón de personas en cámaras de gas en Auschwitz y otros campos de exterminio.(Informa La Opinión)

Cactus24/02-06-2021

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