Britney Spears sigue su particular pulso con su padre, que además es su tutor legal y controla su patrimonio. La cantante, de 38 años, ha recibido un nuevo mazazo pues un tribunal estadounidense ha rechazado su demanda para que su padre, Jamie Spears, deje de ser su gestor.
Los representantes de Britney alegan que su progenitor despidió al gerente de negocios de su hija y contrató a uno nuevo sin avisarle. Ante la negativa de la jueza, el abogado de la artista ha declarado que “Britney tiene miedo de su padre y no volverá a actuar si él sigue a cargo de su carrera”.
A pesar de esta advertencia, la jueza Brenda Pennyse ha negado a suspender al padre de Spears, aunque se ha mostrado partidaria de escuchar los argumentos futuros para su suspensión o expulsión, que Samuel D. Ingham III, el abogado de Britney, planea presentar.
La estrella pop, de 38 años, se encuentra en un reveso indefinido en su carrera, pero trabaja activamente en su intento por recuperar el control de su vida y su dinero tras 12 años de una tutela judicial ejecutada principalmente por su padre.
Cactus24/11-11-2020