“No creía en el COVID19 hasta que me tocó”, crónica de familiar de un contagiado

Anuncios Google
Las cifras de contagios y fallecidos por COVID-19 en Carabobo parecieran ser inciertas. Familiares de pacientes y personal de salud difieren de lo oficial. A la par, en las calles pocos cumplen las medidas de bioseguridad ante la pandemia que, al cierre de este mes de agosto, ha cobrado la vida de más de 840.000 personas alrededor del mundo. 

Luis* comenzó con un repentino dolor de cabeza. Luego fiebre y después sintió otros síntomas asociados al Coronavirus. Recorrió dos centros centinelas en Valencia hasta que, por suerte, en su tercera visita a un CDI, en Boca de Río, le hicieron la prueba de diagnóstico rápido: positivo. El resultado parece haber llegado con insuficiencia respiratoria y, de inmediato, fue remitido a la Maternidad Hugo Chávez en la Ciudad Hospitalaria Dr. Enrique Tejera, que ahora fue dispuesta para atender solo a pacientes con COVID-19.

Blom

 

Era 22 de agosto de 2020. El ingreso de Luis al hospital fue a las 10 de la mañana. Llegó en condiciones críticas. Ya casi no podía respirar. Un médico, que llevaba un desgastado tapaboca, informó a la familia que Luis estaba delicado. Aunque no tenían los implementos necesarios, los doctores lograron estabilizarlo.

En la parte externa de la nueva emergencia de COVID-19 permanecía Sandra*, la hermana de Luis. Allí se mantenía atenta a cualquier llamado del personal por si mandaban a pedir algo para Luis. Solo ese sábado –asegura- contabilizó nueve fallecidos, quienes fueron llevados a la morgue en una pequeña cava unida a una motocicleta.

Sandra, era una de esas personas que no creía en el virus, hasta que le tocó a su hermano. La impresión fue mayor cuando observó desde afuera, a través de una ventana, que el paciente que estaba al lado de la camilla donde estaba Luis, murió. El cadáver permaneció en la habitación por más de 12 horas.

–  Debo sacar a mi hermano de aquí, pensó.

Al día siguiente, no fue muy distinto. Una persona grabó un video cuando retiraban el cuerpo de su madre, para dejar registro del fallecimiento, pero el jefe de seguridad del hospital le arrebató el teléfono y la obligó a borrar el material que, posiblemente, serviría para dejar en evidencia la incongruencia de las cifras oficiales con las reales, de acuerdo a testimonios de familiares.

Desde entonces, no sacaron los cadáveres por la puerta principal. Sin embargo, Sandra escuchó cuando  avisaron a cinco familias distintas que su paciente falleció. “Es duro ver que mueren personas a cada rato. En Carabobo siempre anuncian uno o dos casos, pero no es cierto. Si la gente supiera la realidad, tal vez, se cuidara más”, lamenta.

En varias oportunidades, Sandra debió entrar a la recepción del área de pacientes con Coronavirus para entregar ropa, alimentos y medicina para su hermano. Entonces, se topó con otra realidad: El material quirúrgico y otros desechos inundaban parte de los pasillos. Según dice el personal de seguridad, esa basura no representa riesgo de contaminación.

Aunque los médicos de la Chet lograron salvarle la vida a Luis, estuvo un día sin recibir tratamiento y la familia prefirió sacarlo de ese centro. Dice que no sabe dónde se contagió porque trabaja la herrería en su casa, al sur de Valencia. Ahora, se recupera en su hogar, junto a su esposa que también está contagiada.

El mismo sábado que Luis fue ingresado de emergencia a la Chet, Ana*, de 56 años de edad, comenzó con malestar general y tos. Luego resequedad en la garganta, fiebre, diarrea y pérdida del gusto. No cree en el virus, pero al presentar deficiencia respiratoria acudió al CDI de El Palotal, cerca de donde vive.

No había pruebas para realizar un diagnóstico, pero la experiencia del médico que la atendió le decía que era positivo a COVID-19. En el día solo tienen disponibles 10 PDR y las personas pernoctan en los alrededores de ese centro centinela para ser atendido al día siguiente.

A pesar de tener los síntomas, Ana no fue hospitalizada porque no había camas disponibles, según le indicaron. Al parecer, se contagió al visitar un local de venta de alimentos en la avenida Enrique Tejera. Le indicaron tratamiento y aislamiento domiciliario.

Muchos de los pacientes con síntomas prefieren automedicarse antes de asistir a un centro asistencial y pasarla peor ante las deficiencias y el colapso del sector salud en la entidad. Esto incluye a varios funcionarios policiales que, además, no entran en las estadísticas de casos confirmados de manera oficial.  Como tampoco la muerte de dos médicos con síntomas asociados al Coronavirus en Puerto Cabello.  

Hasta este lunes, en Carabobo había 747 casos positivos de Coronavirus, según el mapa del sistema patria. Sin embargo, estas estadísticas no han sido confirmadas por el gobernador Rafael Lacava, quien recientemente anunció que habría superado el virus.

*Seudónimo para proteger la identidad de pacientes y familiares.

CACTUS24 01-09-20

 

Anuncios Google